Armadas brasileñas y francesas hacen ejercicio frente a las costas de Río

Alrededor de 1.700 soldados de la Armada de Brasil, la Armada Nacional Francesa y la 9ª Brigada del Ejército francés participaron en un ejercicio en la isla de Marambaia, en la Costa Verde de Río de Janeiro.
La movilización forma parte de la Operación Juana de Arco 2026. Equipos de Agência Brasil y Rádio Nacional Siguieron los últimos días de la misión en Río de Janeiro, el lunes (27) y el martes (28).
La acción contó con el apoyo de submarinos, vehículos anfibios, aéreos y terrestres, además del portahelicópteros francés Dixmude, que trajo el equipamiento y los soldados implicados.
La presencia de Francia refleja intereses directos en la región, especialmente en la Guayana Francesa, además de reforzar la posición de Brasil como principal actor naval en el Atlántico Sur.
Actividades
El primer día, a bordo del barco Dixmude, los profesionales viajaron desde el muelle del puerto de Río de Janeiro hasta Itacuruçá, distrito de Mangaratiba, también en la Costa Verde de Río de Janeiro, además de los preparativos para el entrenamiento anfibio, que tuvo lugar el martes, en la isla de Marambaia, ubicada en la región.
El martes se realizaron ejercicios anfibios combinados. El punto más importante fue la transición del medio marítimo al terrestre. Las actividades incluyeron ejercicios prácticos de tiro, progresión por un campo minado simulado y primeros auxilios.
La misión Juana de Arco 2026 integra armadas de Brasil y Francia – Tomaz Silva/
El comandante del 2.º Batallón de Infantería de Marina de la Armada de Brasil, Luiz Felipe de Almeida Rodrigues, explica que la misión es una posibilidad para el intercambio de buenas prácticas, técnicas, tácticas y procedimientos.
“Es un crecimiento de todos nosotros, utilizando, por ejemplo, el vehículo anfibio de oruga, una capacidad de un vehículo blindado que deja el barco en tierra, que los franceses aún hoy no tienen. Por otro lado, utilizando sus medios, con las naves de desembarco y con sus vehículos blindados”.
El comandante añade que la misión conjunta con Francia permite anticipar conocimientos estratégicos para las fuerzas brasileñas.
“La posibilidad de operar el portahelicópteros Dixmude con nuestro barco es cada vez más importante para que podamos adquirir este know-how para el uso de barcos anfibios”.
Barco francés Dixmude
El barco francés Dixmude puede transportar hasta 650 soldados, 16 helicópteros, 110 vehículos blindados y 13 tanques. Con casi 200 metros de largo y más de 9 mil metros cuadrados, distribuidos en 12 pisos, cuenta además con hospital, capilla, restaurante, gimnasio y estructuras hoteleras.
Alrededor de 1.700 militares participaron en el ejercicio de intercambio entre Brasil y Francia. Tomaz Silva/
La comandante del grupo francés, Jocelyn Delrieu, destaca la versatilidad del buque.
“Por un lado, es un buque de asalto anfibio capaz de proyectar fuerzas de mar a tierra utilizando sus vehículos anfibios, pero también de hacerlo mediante helicópteros. También es un buque hospital, con recursos de los que están a disposición las Fuerzas Armadas”.
El comandante Delrieu destaca que la misión marca un legado de varios siglos de la Armada francesa. “Desde hace 400 años, la Armada francesa está presente en todos los océanos para proteger nuestros intereses y trabajar con nuestros socios y aliados. Esta misión, que se desarrolla aquí en Brasil y en todo el mundo durante cinco meses, es un ejemplo de su larga historia”.
En total, la misión marítima francesa durará cinco meses y pasará por varios países.
Vea las imágenes principales del ejercicio aquí:
Galería – Misión Juana de Arco en Río de Janeiro – Tomaz Silva/Agência Brasil
