“El 1 de mayo debe ser un santuario”… Este sindicalista marcha en defensa de los trabajadores desde hace cincuenta años

Es uno de los rostros de las manifestaciones de Rennes. Una voz también, que repite cada vez “mis queridos camaradas” mientras llama a la huelga y a la defensa de los empleados. Desde hace años, Fabrice Lerestif está acostumbrado a encabezar las procesiones, a veces agitadas, que desfilan por las calles de la capital bretona: Derecho laboral, reforma de las pensiones… El hombre de la espesa barba está siempre ahí, con ese deseo de arengar a la multitud mientras intenta frenar a los elementos más radicales. La manifestación es uno de sus medios de expresión.
Pero si hubiera que conservar sólo uno, el líder del sindicato Force Ouvrière elegiría sin dudar el del 1 de mayo. “Porque es nuestro día”. Día de los trabajadores, día de los sindicalistas”, testimonia el secretario departamental de FO, que este viernes participó en su quincuagésimo Primero de Mayo.
La primera vez fue el 1 de mayo de 1976. “Iba a cumplir 15 años. Había estado allí solo. Quería ver qué era, quería entender las cosas. Creo que ya tenía esta idea de justicia social”, dice Fabrice Lerestif. Desde entonces, el jefe departamental de Force Ouvrière no ha faltado a ninguna manifestación del 1 de mayo. “La única vez que no marché fue en 2020. Porque nos lo prohibieron. Habíamos intentado todo con la prefectura pero no habíamos podido hacer nada. Me hicieron entender que me estaban vigilando y que no tenía ningún interés en salir de mi casa. »
“La Internacional” en las calles vacías
Fabrice Lerestif se quedó entonces en casa, frustrado por no poder celebrar este día tan importante en su calendario. “Pero varios compañeros habían conectado un sistema de sonido a un coche. Habían pasado horas conduciendo por Rennes pasando la internacional. Todos nos hablaron de ello después. »
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La pandemia retrocedió y los sindicatos pudieron volver paulatinamente a las calles. El líder del FO en Ille y Vilaine volvió a tomar el micrófono para convocar “una huelga general” para “bloquear el aparato productivo francés”. En vano. En 2023, tras una larga movilización, los sindicatos de trabajadores no lograron cancelar la reforma de las pensiones. Las ganas permanecían, pero el golpe fue difícil de soportar.
“Nos escupen en la cara”
Este viernes, la manifestación de Rennes reunió a entre 1.700 participantes, según la prefectura, y 4.000, según los sindicatos. ¿Decepcionante? Ni siquiera. Porque para el sindicalista lo principal es luchar. Y para gritar su deseo de defender los derechos de los trabajadores en este día tan especial. “Todos estos cargos electos que quieren hacernos trabajar hoy, este gobierno… Nos insultan, nos escupen en la cara. El 1 de mayo debería ser un santuario. »
En Rennes, entre 1.700 y 4.000 personas marcharon por las calles de Blosne con motivo de la manifestación del 1 de mayo.– C. Allain/20 Minutos
Con un poco de emoción habló en la plaza del barrio de Blosne, donde se reunían los camaradas. Porque después de trece años como secretario departamental de Force Ouvrière, el hombre dejará el cargo en noviembre. ¿Fue su último 1 de mayo? “No me gusta mucho que la gente diga eso, parece que están escribiendo mi obituario”, desliza con una sonrisa el activista de FO, antes de reconocer que hay “emoción”. Continuará desplazándose hasta allí sin escabullirse. Con la misma pasión, pero con más discreción.

