Los beneficios de TotalEnergies se disparan y la clase política se enfada

La guerra en Medio Oriente no es una crisis para todos. Algunos logran llegar a la cima. Este es especialmente el caso de TotalEnergies, que publicó sus resultados el miércoles: los beneficios aumentaron muy marcadamente en el primer trimestre, impulsados por el aumento de los precios de los hidrocarburos. Suficiente para reactivar el debate sobre la fiscalidad de los beneficios del petróleo exigido por la izquierda y algunos países europeos.
El grupo francés, cuarta petrolera occidental en términos de facturación, está aún mejor que a principios de 2022 tras el estallido de la guerra en Ucrania.
El beneficio trimestral del gigante del petróleo y del gas saltó a 5.800 millones de dólares (4.960 millones de euros), un 51% más interanual, lo que ilustra su “capacidad de captar la subida de los precios”, declaró su director general, Patrick Pouyanné, en un comunicado.
Accionistas recompensados
Sobre la base de estos resultados, el grupo ha decidido recompensar a sus accionistas con un dividendo superior al 5,9%, hasta 0,90 euros por acción frente a los 0,85 euros hasta ahora. Se trata del “mayor crecimiento de dividendos entre las grandes petroleras”, afirmó, lo que provocó airadas reacciones de la izquierda y de asociaciones ecologistas.
Sébastien Lecornu pidió a continuación a TotalEnergies que “redistribuya de una forma u otra” sus posibles beneficios “excepcionales”. “TotalEnergies debe posicionarse de una forma u otra en una forma de redistribuir […] », añadió el jefe de Gobierno. “Redistribuimos nuestros beneficios” a través del límite de combustible, respondió TotalEnergies.
“Explota tus ganancias”
“Total aprovecha la guerra para explotar sus beneficios”, denunció Insoumise y la vicepresidenta de la Asamblea nacional, Clémence Guette, mientras que Greenpeace Francia hablaba de una “lógica cínica” mientras “los hogares pagan el alto precio en el surtidor”.
“Todo para los accionistas”, criticó también François Ruffin (¡Stand!), ex-Insoumis. Los socialistas han anunciado su intención de presentar el miércoles un proyecto de ley para gravar “los superbeneficios de los especuladores de la crisis”. En cuanto al impuesto sobre los superbeneficios del petróleo, “no nos abstenemos de hacer nada”, afirmó el miércoles la portavoz del Gobierno, Maud Bregeon, llamando a no “caer en el ‘Total Bashing'”.



