Las pérdidas de Correios alcanzan R$ 8,5 mil millones en 2025

Correios registró una pérdida de R$ 8,5 mil millones en 2025. El valor es más de tres veces superior al observado en 2024, cuando la empresa estatal anunció una pérdida de R$ 2,6 mil millones.
Según la empresa, el resultado está influenciado principalmente por la provisión de obligaciones legales y el aumento de los costos operativos.
La mayor parte de ese valor proviene de procesos judiciales, que le costaron a Correios R$ 6,4 mil millones el año pasado (55,12% más que en 2024). Las responsabilidades ante los tribunales están formadas especialmente por demandas laborales, como los pagos reclamados por los empleados para recibir prestaciones por condiciones de vida peligrosas y pagos adicionales por actividades de distribución y recaudación externas.
El año pasado, los ingresos brutos de Correios, sin considerar los pagos que debería realizar la empresa, fueron de R$ 17,3 mil millones (un 11,35% menos que en 2024). El balance de la empresa se publicará en el Boletín Oficial de la Unión.
Ante la acumulación de pérdidas, la empresa buscó acreedores y recibió un aporte de R$ 12 mil millones en préstamos de bancos públicos y privados.
Círculo vicioso
Desde el último trimestre de 2022, Correios presenta resultados parciales negativos. En total, la empresa acumula 14 trimestres de pasivo.
“Es un círculo vicioso. Las dificultades de efectivo crean dificultades para pagar al proveedor, esto afecta la operación. Al afectar la operación, empañamos la capacidad de aumentar el volumen. [de trabalho] o generar nuevos contratos”, explicó el presidente de Correios, Emmanoel Schmidt Rondon, en conferencia de prensa en la sede de la empresa en Brasilia.
Según él, la empresa estatal tampoco puede compensar inmediatamente la caída de ingresos con recortes de gastos.
“La estructura de costes es muy rígida, y está anclada en los gastos de costes fijos. Cuando hay una caída de ingresos, no es posible reducir gastos al mismo tiempo para poder hacer esta ecuación”, explicó.
Desmaterialización de la carta
El saldo negativo se produce en años de cambio estructural en el campo de actividad de Correios, cuando las empresas de comercio electrónico amplían su actividad logística, ya no dependiendo de Correios.
El fenómeno competitivo se produce luego de que la empresa estatal perdiera su nicho en el mercado postal con cambios en las formas de comunicación, lo que Rondón llama la “desmaterialización” de las cartas.
Economista de formación, el presidente asumió el cargo en septiembre del año pasado, con un mandato hasta agosto de 2027, con el objetivo de reestructurar la empresa estatal.
Entre las medidas de limpieza, la empresa abrió dos planes de despido voluntario (PDV). En la edición de este año, 3.181 se sumaron al paro. El volumen de afiliaciones fue inferior al obtenido en el PDV 2024/2025, 3.756 empleados, pero el ingreso al plan sólo fue posible en un período de tiempo menor -entre febrero y abril de este año-.
La perspectiva inicial de la empresa estatal era realizar 10 mil despidos. En el futuro podrán abrirse otros procesos de despido voluntario.
Privatización fuera de la agenda
Correios adoptó medidas para reducir costos en las operaciones de recepción, distribución y entrega; Renegociación de deudas con proveedores y ampliación de plazos de pago. También comenzaron a reducir el gasto en ocupación de propiedades y mantenimiento de sucursales.
Emmanoel Rondón cree que la empresa presentará resultados económicos positivos a partir de 2027 y que, dependiendo de la reestructuración, podrá captar más recursos de las financieras.
No considera la posibilidad de privatización, como defienden los economistas promercado.
“Este tema no está en la agenda aquí. Estamos presentando los resultados. Privatización o no es decisión del controlador [o governo federal]. ¿Qué queremos? Aquí estamos trabajando en un plan de gestión de recuperación, para que la empresa quede intacta, viable, brinde un buen servicio y dé resultados positivos”, afirmó.
