¿Hacia el fin de las “exenciones masivas” de las tasas de inscripción para estudiantes extranjeros?

Francia se propone endurecer la aplicación de derechos diferenciados para los estudiantes extranjeros. El ministro de Educación Superior anunció el lunes un cambio de rumbo en lo que respecta a las tasas de matrícula de los estudiantes extracomunitarios, con una aplicación ahora estricta del sistema introducido en 2019 pero aún poco respetado por las universidades francesas.
En una entrevista concedida a parisinoPhilippe Baptiste aclaró que “las universidades ya no podrán conceder exenciones masivas, quedarán reservadas para casos muy específicos”. El plan presentado, titulado “Elija Francia para la educación superior”, pretende reforzar el atractivo del sistema universitario volviendo a un marco que se considera insuficientemente aplicado.
Alrededor del 30% del coste de la formación.
El ministro insistió en volver a la regla inicial: “La regla son los derechos diferenciados y la excepción la exención”. Actualmente, sólo el 10% de los estudiantes extracomunitarios pagan estas tasas específicas, aunque su aplicación se remonta a la estrategia “Bienvenidos a Francia”.
Concretamente, las tasas deberían alcanzar los 2.895 euros al año para una licenciatura y 3.941 euros para un máster, frente a los 178 y 254 euros respectivamente de hoy. Philippe Baptiste recordó que “es sólo el 30% del coste de la formación”, estimando estas cantidades inferiores a las que se practican en otros países como Estados Unidos o Reino Unido.
Fuertes reacciones de las organizaciones estudiantiles
El sistema, sin embargo, mantiene ciertos mecanismos de ajuste: becas para los mejores perfiles y exenciones limitadas al 10% de los estudiantes interesados. La medida será progresiva y “no afectará a los estudiantes durante su ciclo”, según el ministro, que menciona una ganancia potencial de 250 millones de euros al año en un plazo de dos a tres años.
Nuestro expediente sobre estudiantes extranjeros
Estos anuncios provocaron fuertes reacciones de las organizaciones estudiantiles. “Esta medida es peligrosa” y “discriminatoria”, denunció Suzanne Nijdam, mientras Manon Moret cree que “poner fin a los procedimientos de exención condena a miles de estudiantes extranjeros a la pobreza”. Los sindicatos anuncian una movilización, en un contexto donde el plan también prevé redirigir a los estudiantes internacionales hacia sectores estratégicos como la inteligencia artificial o las biotecnologías.
