Bajo el fuego de los críticos, ¿se adoptará el proyecto de ley de Yadan sobre antisemitismo?

Es un eufemismo decir que suscita reservas. Bajo el fuego de las protestas, el proyecto de ley de Yadan sobre el antisemitismo promete agitar los escaños de la Asamblea Nacional con su examen previsto para este jueves. Apoyado por la diputada del Renacimiento Caroline Yadan (Renaissance), este texto pretende luchar contra las nuevas formas de antisemitismo y pretende ser una respuesta a la explosión de actos antisemitas tras los atentados del 7 de octubre de 2023. Pero se alzan voces contra esta propuesta, que sus oponentes creen que supondría un riesgo para la libertad de expresión y mantendría una peligrosa fusión entre judíos e Israel.
Una petición que pide a los diputados votar en contra ha recogido más de 700.000 firmas en el sitio web de la Asamblea Nacional, una movilización masiva a la que se suman varios foros del mundo académico y manifestaciones estudiantiles. El miércoles por la tarde, el sindicato de magistrados publicó un comunicado de prensa denunciando un texto “inadecuado para el trabajo de los jueces pero también peligroso para las libertades públicas”. Este jueves también está prevista una nueva concentración ciudadana a partir del mediodía en los alrededores del Palacio Borbón.
Este texto “emborracha a todos”
A pesar de esta fuerte oposición, el gobierno reiteró el martes su “determinación” de que se adopte a través de su ministra delegada encargada de la lucha contra la discriminación, Aurore Bergé. Denunció “ataques masivos”, habló de una “campaña de desinformación” y recordó que el texto fue modificado en gran medida en la comisión de derecho, para tener en cuenta las recomendaciones del Consejo de Estado. Pero a pocas horas de su examen en el hemiciclo, con una votación solemne prevista para el 5 de mayo, su adopción es más que incierta.
Los socialistas, que se abstuvieron en la comisión en enero, ahora están en contra. Al denunciar un texto “vago” y “peligroso”, se unen a la oposición de otros grupos de izquierda y, en particular, de los muy movilizados Insoumis. Luego fue el grupo MoDem, apoyo del Gobierno, el que dio en el clavo al anunciar el martes que no estaba a favor de un texto que “va en detrimento de la causa que pretende defender”.
Los Liot, otro grupo centrista, también expresaron su malestar, mientras que los diputados del bloque central expresaron su “molestia”. “Es difícil no votar por un texto que lucha contra el antisemitismo, pero emborracha a todos”, confiesa un funcionario electo del Renacimiento. Si se adopta, el texto llegará el 1 de junio al Senado.