Cerrarán los depósitos de chatarra que venden alambre de cobre sin pruebas

El gobernador interino de Río de Janeiro, el juez Ricardo Castro, sancionó la ley que prevé la prohibición de desguaces donde se encuentre cobre procedente de concesionarias de servicios públicos, sin prueba de origen.
La medida, publicada en el Boletín Oficial el pasado jueves (09), establece penas más estrictas en caso de reincidencia, lo que conlleva el cierre inmediato de los establecimientos.
La nueva norma complementa una ley anterior de 2021, que ya preveía sanciones administrativas para combatir el hurto, hurto y recepción de cables, hilos de cobre y otros materiales metálicos en todo el estado. El objetivo es impedir la continuación de actividades ilegales por parte de establecimientos irregulares.
Empresas de electricidad, telefonía, internet y señales de tránsito son las más afectadas por el robo de cables de cobre.
La norma, que ya está vigente, determina que en caso de acto flagrante y prueba del origen ilícito del material incautado, el establecimiento podrá ser cerrado cautelarmente hasta por 180 días.
La prueba deberá realizarse mediante informe pericial de la Policía Civil o mediante reconocimiento de los concesionarios afectados, formalizado ante la autoridad policial.
El texto también establece que la medida cautelar podrá aplicarse independientemente de una multa previa, debiendo ser confirmada por el órgano competente en un plazo máximo de 30 días.
Prejuicio
En 2025, las fuerzas de seguridad del Estado, en operativos policiales, incautaron en el acto más de 11 toneladas de materiales sustraídos de desguaces y cárceles, con la detención de más de 440 personas.
La concesionaria de Energía Luz registró pérdidas de más de R$ 13 millones entre enero y agosto de 2025, con el robo de más de 144 kilómetros de cables eléctricos.
La concesionaria eléctrica de la Municipalidad de Río (RioLuz), responsable de la energía pública de la ciudad de Río de Janeiro, registró, en 2025, pérdidas estimadas en alrededor de R$ 5 millones, con el robo de aproximadamente 118 kilómetros de cables.
El año pasado (2025), la Empresa de Ingeniería de Tráfico (CET-Rio), que se ocupa de la colocación y mantenimiento de señales de tránsito en la ciudad de Río, sufrió una pérdida de más de R$ 2 millones debido al robo de cables de cobre.
