¿Por qué todo el mundo quiere publicar su podcast?

“Bienvenidos a mi podcast. Lo sé, en 2026 todo el mundo tendrá un podcast… Pero lo encuentro genial. Me dije a mí mismo que iba a tomar mi micrófono y conectarlo a mi computadora”. Un micrófono, una idea y listo. Como resume la creadora de contenido Ogee en la introducción de su nuevo podcast, hoy se ha convertido en un reflejo. Influencers, periodistas, expertos, personas anónimas… Casi todo el mundo está empezando.
Y las cifras lo confirman: Spotify tiene 17.650 podcasts activos y registra más de 208 millones de horas de escucha de podcasts durante el año 2025, lo que supone un crecimiento del +21%, según las cifras de la plataforma. Pero detrás de esta explosión persiste una pregunta: ¿por qué todo el mundo quiere su podcast?
Un formato largo que compite con los formatos cortos
En esta era de formatos cortos, desplazamientos infinitos y vídeos de unos segundos de duración, ¿por qué imponer contenidos de 30 minutos, o incluso de una hora? “Vivimos en un mundo saturado de formatos cortos y el podcast nos permite profundizar más”, explica Géraldine Igou, directora de comunicación de Spotify Francia.
Un verdadero entusiasmo, pero para ser cualificado. “La oferta de podcasts es realmente variada. Si hay más de 10 millones de episodios disponibles para escuchar en Francia, de unas 100.000 series francófonas enumeradas, el gran auge de la producción parece obsoleto”, afirma Cécile Varin, periodista y profesora de marketing y estrategia de medios. Aunque el crecimiento fue muy fuerte entre 2019 y 2021, hoy se está desacelerando, a alrededor del 3% anual. Uno de cada dos franceses escucha hoy podcasts, “pero se trata sobre todo de pasar de escuchar la radio a escucharlo en el móvil”, explica el profesor.
Un micrófono y (casi) nada más
No hay necesidad de un estudio o una producción pesada. “Simplemente tenemos a alguien alrededor de la mesa, ni siquiera hay postproducción”, resume Fanny Cohen Moreau. “Es un formato que parece accesible a cualquiera que pueda grabar con su smartphone”, analiza Cécile Varin.
Pero más allá de la accesibilidad técnica, el podcast se ha convertido en una auténtica herramienta estratégica. “Es un formato mucho más íntimo, que te permite tener una conexión diferente con tu comunidad”, subraya Géraldine Igou. Del lado del oyente, esta profundidad seduce. Las categorías más escuchadas (salud, sociedad, estilo de vida o crímenes reales) muestran un apetito por contenidos encarnados, narrativos y, a veces, muy personales.
Un nuevo patio de recreo para los creadores
Influencers, medios, expertos… todos se benefician de ello. Para algunos, el podcasting permite ir más allá de los formatos tradicionales. “Es un formato largo que te permite desafiarte a ti mismo, profundizar más”, insiste Géraldine Igou. Y es imposible contar el número de creadores de contenidos que han sucumbido a este formato. Uno de los más emblemáticos sigue siendo el de Léna Situations, “Couch”. Pero cada vez son más las que se han sumado a la tendencia: AnaRVR, Laury Thilleman, MayaDorable, Coucou les Girls, Alix Grousset, las hermanas Ruby y Yasmine Pigeon, Sally…
Prueba de que el podcast ha cambiado de dimensión, ahora lleva el título de sus “Césars”. Alfombra roja, ceremonia, público… La SPremios Potify Podcast se organizan por primera vez este 8 de abril. En el programa: categorías que van desde crímenes reales hasta sociedad, pasando por estilo de vida y comedia. Y sobre todo, una particularidad que dice mucho de la evolución de los medios: fueron los propios oyentes quienes votaron. En total, 750.000 votos decidirán entre estos contenidos.
Libertad de podcast… pero no sin zonas grises
“Podemos hacer cualquier cosa, hay verdadera libertad”, resume Fanny Cohen Moreau. A diferencia de las redes sociales, donde determinados contenidos pueden ser invisibles o eliminados, el podcast sigue siendo un espacio relativamente abierto”, testifica Géraldine Igou.
Pero esta libertad también tiene su lado negativo… “También hay podcasts hipermasculinistas, claramente racistas, que están circulando… y allí apenas podemos hacer nada”, advierte Fanny Cohen Moreau. Por el lado de la plataforma, la moderación existe, pero se produce a posteriori.
Otra novedad: “Ahora, lo que llamamos podcasts son en realidad formatos filmados”, señala Fanny Cohen Moreau. Una tendencia que responde a nuevos usos: atraer a través de la imagen, fidelizar a través de la voz… a riesgo, también, de difuminar las fronteras entre podcasts, vídeos de YouTube y redes sociales.
Queda una gran incógnita para los meses y años venideros: el impacto de la inteligencia artificial. Por un lado, deberían surgir producciones cada vez más industrializadas, impulsadas por grandes plataformas e integrando IA a todos los niveles. Por otro lado, formatos más crudos, más humanos, casi de bricolaje, podrían funcionar bien.
