Orides Fontela: la radicalidad de una vida dedicada a la poesía

El poeta Orides Fontela (1940-1998) transformó el oficio de escribir en una forma de existencia. Se dedicó a pensar el poema, a buscar la palabra exacta, a escribir y reescribir, como puliendo los versos. Considerada por críticos y estudiosos como una de las grandes poetas brasileñas del siglo XX, creó una obra marcada por la precisión de su lenguaje y la densidad filosófica.
El resultado es una obra poética marcada por la originalidad, en la que pocos versos aportan reflexiones profundas. Sin embargo, durante gran parte de la vida de Orides e incluso después de su muerte, su poesía permaneció durante décadas restringida a los círculos académicos, al margen de un reconocimiento más amplio. Si bien sus poemas atrajeron la atención de críticos, profesores y escritores, permaneció invisible para el público en general.
A casi 30 años de su muerte, el 24º Festival Literario Internacional de Paraty (Flip), que comienza este miércoles (22), tiene a Orides Fontela como homenajeado. La elección de la curadora Rita Palmeira nos permitió reconocer el valor de la obra del autor, cuya vida se organizó en torno a la poesía. Además, el evento debería promover un mayor acceso público a su trabajo.
Orides Fontela es homenajeado en el 24º Festival Literario Internacional de Paraty (Flip) – Foto: Fritz Nagib/ Divulgación
Nacido en São João da Boa Vista, en el interior de São Paulo, el poeta se licenció en filosofía, además de maestro de escuela primaria y bibliotecario. El autor ganó el Premio Jabuti con el libro. Albaen 1983, en la categoría Poesía, y el premio de la Asociación de Críticos de Arte de São Paulo (APCA), en 1996.
Según el investigador y periodista Gustavo de Castro, autor de la biografía El enigma de Orides (editora Hedra), en el pasado, especialmente mientras estaba viva, hubo una narrativa consolidada sobre el escritor, incluso en la prensa, que desplazó el foco del poeta hacia un personaje casi folclórico, descrito a partir de conflictos personales.
“Ella no tuvo reconocimiento por su obra. Era conocida como poeta universitaria, era reconocida por la crítica, por los profesores universitarios, por nadie más. No tuvo alcance nacional, no realmente, como lo que está pasando ahora con la Flip, gracias a Rita Palmeira, que tuvo la visión de valorar a una mujer poeta pobre y marginada”, dijo Gustavo de Castro, en entrevista con .
Según él, las etiquetas y estereotipos atribuidos a Orides fueron muy resaltados en detrimento del valor literario de su obra. El investigador sostiene que se reconozca al autor como un artista que escribió poesía a pesar de la extrema pobreza.
“Es una poeta muy inteligente, que piensa en el libro como un producto artístico, el poema como una elaboración sensible y la palabra como un sentimiento”.
Nacido en el interior de São Paulo, Orides Fontela es considerado uno de los grandes poetas brasileños del siglo XX. Foto: Fritz Nagib/ Divulgación
Otro elemento que contribuyó a invisibilizar a Orides, señala el investigador, fue el machismo. “Ella fue víctima del machismo, que está presente en la sociedad brasileña y por eso también está presente en la literatura brasileña. Y este machismo continúa”, lamentó Castro.
La investigadora afirmó que la autora aún es retratada en la prensa con base en estereotipos atribuidos, en su mayoría, a mujeres que desafían las expectativas sociales sobre el comportamiento, las relaciones afectivas y el trabajo.
“La Orides que merece ser vista es la que medita en la palabra. Su palabra es como un cristal: si giras un poco aquí, ves una cosa determinada. Si giras un poco allá, ves otra cosa. Ese es el poder de la poesía”, resaltó.
Orides tuvo un proceso de escritura marcado por una constante reescritura. “Terminaba de leer un libro y detrás escribía unos versos, inspirada en esa lectura. Escribía en hojas separadas y las guardaba en carpetas. Luego las juntaba, las reescribía, las reescribía. La poesía de Orides implica mucha reescritura, eso es una seña de identidad”, dijo Castro.
“Pero ella no era esa poeta que fija un tiempo, se sienta, escribe, ¿sabes? Intentó combinar inspiración y transpiración, en el sentido de captar una idea poética, escribirla y luego reelaborarla con calma”, explicó. Publicada originalmente en 2015, la biografía de Orides fue reeditada y obtuvo nuevos extractos este año en los que Flip honra al autor.
Para Gustavo Castro, cuyo tema de investigación académica son precisamente las biografías de poetas, llama la atención la dedicación de Orides a pensar continuamente la poesía.
“Lo único en lo que piensas es en poesía, vives la poesía, respiras poesía. La familia de Orides, el pan de Orides, la vida de Orides eran poesía. Esto implica una vida de intensidad, vivir en la intensidad de la poesía”.
La obra de Orides Fontela está marcada por la precisión del lenguaje y la densidad filosófica – Foto: Fritz Nagib/ Divulgación
Destacó que, a pesar de las precarias condiciones materiales que marcaron la carrera de la autora, Orides continuó dedicándose a la poesía. “Esto es muy radical. Esta radicalidad de sacrificar las condiciones materiales en aras de la poesía, ¿quién hace eso? Lo hizo Orides”, dijo el biógrafo. “Es una especie de santa de la poesía, suelo decir. Porque es una especie de santidad, de pureza, de fe en la palabra poética”.
“Tampoco hace falta idealizar a Orides, ¿sabes?”, reflexionó Gustavo, relatando que experimentó un “destrozo” en su vida por su dedicación total a la poesía. “No se puede llevar una vida práctica, objetiva y prosaica. Uno se destroza, como le pasaba a ella. Empezó a olvidarse de todo, incluso de sí misma”.
El biógrafo también recordó una expresión que solía mencionar el poeta.
“Ella lo dijo así: ‘Clarice Lispector escribió Cerca del corazón salvaje. Soy el corazón salvaje mismo’”. Y concluye: “Orides estuvo muy cerca de un estado radical, salvaje, de apostar toda su vida a las palabras, a los versos, e incluso renunciar a las relaciones en aras de su poesía”.

