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Grande Sertão: Veredas cumple 70 años y sigue intrigante

Después de 70 años de su publicación, el libro Grande Sertão: Veredas de Guimarães Rosa sigue encantando a los lectores y es celebrada por los expertos. Para el profesor, economista e inmortal de la Academia Brasileña de Letras (ABL), Eduardo Giannetti, es uno de los libros más atrevidos e innovadores de la literatura brasileña.

En su observación, Grande Sertão: Veredas tiene “insuperable cuidado formal y refinamiento” y, al mismo tiempo, es resultado del compromiso creativo de Guimarães Rosa, al punto de decir que prácticamente transcribió algo que venía de fuera de él. “Llega incluso a decir que es un experimento casi mediúmnico”, prosiguió en una entrevista con .

“Grande Sertão combina dos elementos. Tiene un lado de investigación formal sofisticada, de cuidado pulido con lenguaje hiperconsciente, pero, al mismo tiempo, es el resultado de una posesión. Dice que se sintió tomado por algo que no sabe de dónde”, agregó.

Al respecto, Giannetti recordó una expresión que le parece muy buena, utilizada por Rosa en una entrevista. “‘De repente, el diablo me monta’. El milagro del proceso creativo de Guimarães Rosa es precisamente esta combinación”.

El escritor João Guimarães Rosa presentó personajes de Grande Sertão: Veredasnombres de personas que conoces – Divulgación/ Centro Cultural São Paulo

Doble producción

La creatividad del autor minero fue tal que entre 1946 y 1956 produjo, paralelamente, Grande Sertão: Veredas y Cuerpo de baileuna colección de novelas. Ambos fueron terminados y publicados en 1956, después de comenzar a escribirse en París, Francia; continúa en Bogotá, Colombia; y en 1951, al regreso de Rosa a Río de Janeiro.

“EL Gran Sertão era una historia de Cuerpo de baileque desmembró y convirtió en una novela independiente”, dijo, en entrevista con periodista Leonêncio Nossa, autor de la primera biografía del escritor minero.

Un viaje con un amigo al interior de Minas Gerais fue la inspiración para escribir Grande Sertão: Veredasobra emblemática de la literatura brasileña.

“Este libro comenzó cuando hizo un viaje por el interior de Minas Gerais con su amigo Pedro Barbosa Moreira y recorrió toda la región de Veredas. Comenzó a utilizar este ambiente de veredas y buritizais en su obra Grande Sertão, porque la primera [Sagarana] Ni siquiera tenía uno”, informó el biógrafo.

Como Guimarães Rosa, que tardó diez años en completar Gran Sertãoel periodista dedicó al mismo tiempo a estudiar e investigar la vida del minero, que contó en João Guimarães Rosa, biografíala primera publicación de este tipo dedicada a él.

“Es considerado el más inventivo de nuestros escritores y nadie jamás escribió una biografía suya. Había una demanda de biografiar al más grande escritor brasileño de todos los tiempos”, destacó.

Leonêncio Nossa comenzó a recopilar datos y recopilar información para trabajar en la biografía en 2006 y le gustó lo que encontró. “Su vida es muy ocupada, a pesar de ser escritor. Vivió tiempos de guerra con riesgos de muerte y [essa história] no fue descrito. Fue una sorpresa todos los días”, dijo.

“Lo que me llamó la atención es que desde niño tuvo un proyecto de literatura y dedicó toda su vida a ese proyecto. Era un hombre que vivía para contar historias”, dijo, agregando que Rosa nació en Cordisburgo y luego fue llevada por su abuelo a estudiar a Belo Horizonte.

Características

El biógrafo reveló que Rosa dio personajes de Grande Sertão: Veredasnombres de personas que conoces, tanto de familia y cultura como de política. Entre los yagunzos de la novela está, por ejemplo, Dos Anjos, que es una referencia a Augusto dos Anjos y también a un familiar: su abuelo, el mayor Luiz Guimarães.

“Trajo a personas con las que vivió, de cierta manera, a la novela, que tiene un carácter muy autobiográfico, algo que no se anteponía a la biografía”, comentó.

Rosa tenía otro comportamiento interesante: mientras escribía el libro, escuchaba programas de televisión. Radio Nacional con artistas como las cantantes Marlene, Emilinha Borba, Ademilde Fonseca y Virgínia Lane. El cine también lo inspiró y una de las películas que vio durante la producción de Grande Sertão fue Los siete samuráis, del director Akira Kurosawa.

Además, trabajó duro para promocionar sus libros. En el lanzamiento de Sagarañase publicaron mil ejemplares. El autor conservó 500 ejemplares e hizo una lista de las personas más importantes que escribían en los periódicos del país y les envió el libro.

“Se lo envió a Getúlio Vargas, Monteiro Lobato, Carlos Drummond de Andrade. Rosa trabajó mucho en publicidad”, informó Nossa, informando también que el lanzamiento de Grande Sertão: Veredas Fue en la Librería José Olímpio, en la Rua do Ouvidor, en el centro de Río, el 16 de julio de 1956.

Idioma

Cuando el libro fue lanzado recibió muchas críticas, especialmente por el lenguaje popular de los personajes utilizados por Rosa e identificados como “de otro planeta”.

“Los personajes que, según los críticos, hablaban como en Marte, en realidad hablaban como gente del interior de Brasil. Esto demostró que parte de la intelectualidad desconocía ese ‘otro planeta’ que es Brasil”, dijo Nossa.

“Rosa dijo una vez que la gente creía que había inventado una lengua. ‘Yo no inventé una lengua. Los vaqueros de Minas Gerais, Bahía y Goiás hablan así’. Parte de la intelectualidad no entendía el Grande Sertão”, observó el biógrafo.

Leonêncio reforzó la valoración recordando que el libro comienza con la palabra “nonada”, que muchos piensan que es un neologismo.

“De hecho, era muy común en los periódicos brasileños que escribieran, por ejemplo, ‘el gobierno piensa que ‘nada’ le está pasando a la población’. Rosa usa palabras que ya no se usan en su libro y luego piensan que es un neologismo”, afirmó, agregando que hay neologismos en la obra del escritor, pero eso no es todo.

Si bien se consideró un libro difícil, destacó el periodista, siempre estuvo entre los más vendidos. “Eso ya fue en el 56. Lo que pasa es que la musicalidad en el lenguaje de los personajes provoca mucha empatía, tanto que es un libro que se debe leer en voz alta porque con la musicalidad se entiende fácilmente”, señaló.

Archivos

La cantante y compositora Adriana Calcanhoto, que encuentra en las obras de Guimarães Rosa una fuente de inspiración, destacó que si el escritor no hubiera utilizado el lenguaje en el libro, correría el riesgo de no tener registros de esa manera popular de hablar.

“Es un trabajo extraordinario el que hace, antes de escribir Grande Sertão, es la recopilación que hizo de ese discurso y luego, por supuesto, está su genio en la escritura y en la historia”, dijo en entrevista con .

“Es una lectura obligada. Grande Sertão es un libro que todo el mundo tiene que leer al menos una vez. Cuando lo lees más de una vez, y es un clásico, es un libro más y somos otra persona después de eso”, destacó, destacando también la aceptación mundial de la obra.

“Es una locura que sea mundial, porque es difícil de traducir. Es un libro que interesa a todo el mundo, precisamente porque es tan regional y universal. Cada año que pasa, sólo crece”, observó.

Silla 2

Ocupar la silla 2 que perteneció a Guimarães Rosa en la ABL no es la única cercanía que Eduardo Giannetti tiene con el escritor que aprendió a admirar desde niño. Al leer la biografía de Leonêncio Nossa, descubrió que está relacionado con el escritor.

“Una cosa que me dejó bastante sorprendido y hasta conmovido al leer la biografía de Leonêncio es que Guimarães Rosa es pariente mío. El padre de Guimarães Rosa se llamaba Florduardo y su apodo era Fulô, que era primo de mi bisabuelo João Pinheiro. Incluso vivía en la casa del padre de Guimarães Rosa”.

Este hecho no era conocido por la familia del académico y éste aún no ha hablado con el biógrafo que aclaró este linaje. “Guimarães Rosa, en cierto momento, aún joven, expresó en cartas a su padre su deseo de escribir una biografía de João Pinheiro, que es mi bisabuelo de Caeté. Admiraba mucho a João Pinheiro escuchando las historias que su padre contaba sobre su primo”, destacó Giannetti.

“Encima estaba esto”, dijo satisfecho, confirmando que cerrando el círculo, la silla 2 debía ser ocupada por él. “Como diría Guimarães, ‘nada en este mundo es casualidad’. La gran vergüenza es que mis padres no sobrevivieron para saber que Guimarães proviene de una familia muy unida de Minas Gerais, que es la de João Pinheiro, el abuelo de mi padre”, comentó el académico.

Al enterarse de que ocuparía la silla 2, se sintió “un poco oprimido, un poco opresivo”, pero reconoció que era bueno porque despertó un renovado compromiso de profundizar en la obra de Rosa, que resultó en un ensayo que escribió para la Revista Piauí, publicado en la edición de junio. También realizó una versión compacta del ensayo destinado a la publicación de la edición conmemorativa de los 70 años del Grande Sertão: Veredas, que fue editada por la editorial Companhia das Letras.

“Me alegro cada vez que me llaman para hablar de Guimarães Rosa”, reveló Giannetti.

“Rosa fue un hombre muy obstinado en desarrollar la gran literatura. Es destacable que transformó la manera sencilla del pueblo brasileño, especialmente del campo, en una lengua de riqueza universal”, dijo Leonêncio Nossa.

Jorge Santoro

Jorge Santoro lidera el equipo editorial con formación en comunicación obtenida en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Se caracteriza por un criterio propio, atención al detalle y una mirada crítica que aporta profundidad y coherencia a cada contenido publicado.

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