Día Mundial Sin Tabaco: las nuevas tecnologías camuflan los vaporizadores y plantean un desafío

Los disfraces tecnológicos aumentan el consumo de cigarrillos electrónicos, conocidos como vaporizadoresentre los jóvenes, con la perspectiva de aumentar el número de casos de cáncer en Brasil. La alerta es del director ejecutivo de la Fundación Contra el Cáncer, el cirujano oncológico Luiz Augusto Maltoni.
La advertencia de la institución está en línea con el tema de la campaña de la Organización Mundial de la Salud (OMS) con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, recordada este domingo (31): “Desenmascarar el atractivo, combatir la adicción a la nicotina y al tabaco”.
Los cigarrillos electrónicos siguen prohibidos en Brasil por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa). Pero, a pesar de la prohibición de la comercialización de vaporizadores En Brasil desde 2009, el uso de estos dispositivos ha crecido rápidamente. Los productos se compran fácilmente en las redes sociales, sitios web y comercio informal.
Las cifras recientes de la Hacienda Federal refuerzan la necesidad de combatir estos productos: Entre enero y febrero de 2026 fueron incautadas en el país 238.801 unidades de cigarrillos electrónicos, equivalentes a más de 4 mil dispositivos por día, en promedio.
“Dispositivos disfrazados”
Muchos de estos dispositivos son inodoros. En otros se añaden aromas. Muchos, sin embargo, sólo tienen vapor que muchas personas ni siquiera notan, lo que allana el camino para una adicción temprana, formando una nueva generación de adictos a la nicotina.
Los disfraces hacen a la gente vaporizadores Ya no parecen cigarrillos electrónicos y mucho menos peligrosos a primera vista, pues han adquirido nuevas formas y funciones. Ahora aparecen disfrazados o incrustados en complementos e integrados en la vida cotidiana de forma casi imperceptible.
Entre otros formatos, destaca la sudaderas con capucha vaporizadorsudaderas con vaporizadores integrados en el tejido. La boquilla del dispositivo está oculta al final del cordón de la capucha, lo que permite al usuario inhalar nicotina de forma totalmente discreta.
“De manera totalmente articulada, y muy mal articulada desde el punto de vista ético, incluso crean una chaqueta con una boquilla oculta para que la persona fume”, critica Maltoni.
Estos disfraces permiten al joven fumar el vaporizador dentro del metro o en la escuela, sin que otras personas se den cuenta. “Todo para volver adictos a los jóvenes”, añade el director.
Según Luiz Augusto Maltoni, estos dispositivos camuflados comprometen décadas de avances en las políticas de control del tabaco en Brasil, que han reducido considerablemente la prevalencia de fumadores y son una referencia para el mundo entero.
“Lo que estamos viendo ahora es un riesgo real de regresión, ahora empaquetado en tecnología e integrado en la vida cotidiana de los jóvenes”.
Campaña
En este Día Mundial Sin Tabaco, la Fundación Contra el Cáncer decidió fortalecer su Movimiento Vape Off y ampliar sus operaciones lanzando la campaña “Spoiler: él no te quiere”. Se trata de una película, con formato de reportaje, en la que tres jóvenes anónimos comentan una relación abusiva que les provocó enfermar.
La idea es llamar la atención de los jóvenes sobre el hecho de que la forma en que la industria presenta estos cigarrillos es mentira y que estos dispositivos son realmente dañinos.
“Y sugiere que quien nunca lo haya probado no lo haga para no volverse adicto. Y quien ya esté fumando que deje de hacerlo”, destaca Maltoni.
Según la Fundación Contra el Cáncer, los nuevos dispositivos incorporan tecnología e interactividad, con pantalla táctil, además de juegos, música y un sistema de mensajería. Todo en línea con el nuevo hábito del móvil, tabletas y redes sociales.
Algunos trabajan con sistemas que “reaccionan” si el usuario deja de consumir, emitiendo pitidos y creando un ciclo de estímulo continuo. Maltoni cree que este proceso supone la fusión entre dependencia química y dependencia digital.
“EL vapear Deja de ser sólo un dispositivo y pasa a funcionar como un accesorio interactivo, integrado en la rutina”, advierte.
Datos de la Encuesta Nacional de Salud Escolar (PeNSE) 2024 revelan que la experimentación con cigarrillos electrónicos entre estudiantes de 13 a 17 años aumentó del 16,8% en 2019 al 29,6% en 2024. Esto significa que el número de jóvenes de este grupo de edad que ya han probado o están usando cigarrillos electrónicos casi se ha duplicado. “Esto es alarmante”, evalúa el cirujano oncológico.
Consecuencias
Milena Maciel de Carvalho, consultora de la Fundación Contra el Cáncer en el área de tabaquismo, señala que, cuando se habla de cigarrillos electrónicos entre estudiantes de 13 a 17 años, el problema va más allá del comportamiento o de la elección individual.
“La exposición a la nicotina en la adolescencia puede afectar el desarrollo del cerebro, especialmente áreas relacionadas con la atención, el aprendizaje, el estado de ánimo y el control de los impulsos, además de aumentar la vulnerabilidad a la dependencia de la nicotina a lo largo de la vida”, afirma.
“Estos dispositivos también pueden exponer a los usuarios a sustancias tóxicas, incluidas partículas ultrafinas, compuestos orgánicos volátiles y metales pesados. También están asociados con riesgos respiratorios y cardiovasculares”, añade.
Medidas
El director ejecutivo de la Fundación contra el Cáncer defendió la adopción de medidas en Brasil para frenar la producción de vaporizadores. Citó el ejemplo de Inglaterra, que siempre ha sido muy liberal y es el país donde más se ha desarrollado la industria tabacalera.
“Pero dada la catástrofe que han causado la industria tabacalera y los cigarrillos electrónicos, con problemas pulmonares en los jóvenes, Inglaterra ha prohibido la venta de cualquier producto de tabaco a cualquier persona nacida después del 1 de enero de 2009”.
Además, el país ha ampliado medidas para restringir la publicidad, promoción, presentación y atractivo de vaporizadores entre niños y adolescentes. “Creo que debemos avanzar en esta dirección”, afirma Maltoni.


