Nuevas tecnologías ayudan a los bomberos a proteger el Cerrado de los incendios

Torres de monitoreo en tiempo real, algoritmos de detección de humo y aplicaciones que se pueden utilizar sin conexión. La tecnología está cambiando la rutina de las brigadas comunitarias que combaten incendios en las unidades de conservación (UC) del Cerrado. Iniciativas apoyadas por el Programa Copaíbas reducen el tiempo de respuesta ante focos de incendios y amplían la protección de áreas ambientales.
Creado para operar en los biomas Amazonía y Cerrado, el Programa Copaíbas trabaja en acciones vinculadas a la reducción de la deforestación, el fortalecimiento de las Unidades de Conservación y el apoyo a los pueblos indígenas y poblaciones tradicionales. El programa es gestionado por el Fondo Brasileño de Biodiversidad (Funbio) y financiado por la Iniciativa Internacional Noruega sobre Clima y Bosques.
La gerente del programa, Paula Ceotto, dice que, desde 2022, Copaíbas también invierte en la adquisición de equipos y equipos de protección personal para las UC.
“Copaíbas apoya la planificación, capacitación e implementación de actividades de Gestión Integrada del Fuego (FOMIN), incluso a través de una convocatoria iniciada en 2025, que destinó R$ 5 millones para proyectos en Unidades de Conservación y sus alrededores”.
Monitoreo en tiempo real
Uno de los experimentos más recientes se instaló en el Parque Nacional Serra da Bodoquena, en Mato Grosso do Sul, donde en mayo comenzó a funcionar una torre equipada con cámaras de alta resolución.
El equipo utiliza algoritmos capaces de identificar los primeros signos de humo casi en tiempo real. Guilherme Dalponti, consultor ambiental de la Fundação Neotrópica do Brasil, institución responsable por la instalación del equipo, explica que se diferencia de los sistemas que sólo utilizan imágenes de satélite y pueden tener un retraso en la detección de incendios.
“El sistema envía alertas inmediatas a los equipos que realizan el seguimiento”, describe.
La torre se colocó en un punto estratégico del parque para ampliar la cobertura de las zonas más afectadas por los incendios. Según Dalponti, el monitoreo ya cubre alrededor del 90% de la unidad de conservación, que abarca aproximadamente 76 mil hectáreas. Además de la estructura tecnológica, el proyecto también contempla la conformación de brigadas comunitarias, capacitación en el uso de equipos y acciones de educación ambiental.
Torre con cámaras de alta resolución monitorea incendios en el Cerrado. Foto: Copaíbas/Divulgación
Solicitud para brigadistas
Otra iniciativa que contó con el apoyo de Copaíbas es la aplicación Caminho do Fogo, desarrollada por la Rede Contra Fogo para asistir a los brigadistas en el terreno. La herramienta recopila datos sobre sucesos, ubicación y territorio, permitiendo la comunicación entre equipos, el seguimiento y registro de las operaciones, incluso en zonas sin acceso a Internet.
“Estos datos apoyan el seguimiento, la planificación de acciones, la comunicación entre equipos, el combate, la prevención y la elaboración de informes de incidentes”, explica Iván Anjo Diniz, coordinador y brigadista de la red.
La aplicación también registra las rutas tomadas por los equipos, lo que facilita el regreso a la base en zonas desconocidas. La herramienta ya está siendo probada en diferentes regiones del país, entre ellas Alter do Chão, en Pará, y el Parque Nacional de Emas, en Goiás.
Se espera que la primera versión oficial se lance en julio de 2026. El sistema integra información geográfica, registros operativos y monitoreo satelital en una sola plataforma, lo que permite compartir datos también con los sistemas oficiales.
