La naturaleza apuesta por reducir los efectos climáticos extremos en las ciudades

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Fundación para la Protección de la Naturaleza Grupo Boticário anunciaron una alianza destinada a fortalecer las políticas públicas de adaptación climática en los municipios brasileños.
La iniciativa se apoya en las llamadas Soluciones Basadas en la Naturaleza (SBN) como estrategia para reducir los impactos de eventos extremos y, en consecuencia, evitar el desplazamiento forzado de poblaciones afectadas por inundaciones, deslizamientos de tierra, sequías, olas de calor, erosión costera e incendios forestales.
Las instituciones elaboraron juntas un documento que proporciona recomendaciones prácticas para ayudar a los ayuntamientos a adoptar la SBN.
Débora Castiglione, representante de la OIM, agencia de las Naciones Unidas (ONU), explica que la propuesta busca integrar las agendas ambiental y humanitaria.
“La alianza refuerza el mensaje de que conservar la naturaleza significa invertir en la protección de las personas, y una de las formas más efectivas de evitar desplazamientos por desastres en el futuro es promover políticas públicas integradas que anticipen los riesgos y fortalezcan la resiliencia de las comunidades”, dice Débora.
La responsable del proyecto de la Fundação Grupo Boticário, Juliana Baladelli Ribeiro, afirma que es necesario ayudar a los municipios con información que pueda transformarse en medidas prácticas.
“Es necesario ampliar el acceso de los municipios a instrumentos, conocimientos y redes de apoyo técnico para implementar Soluciones Basadas en la Naturaleza. El conocimiento es el primer paso para superar barreras técnicas, institucionales y culturales”, afirmó Juliana.
Los datos utilizados por las instituciones muestran un escenario de vulnerabilidad creciente. Información de la plataforma AdaptaBrasil, difundida en 2024, indica que el 66% de los municipios brasileños tienen baja o muy baja capacidad de adaptación ante eventos climáticos extremos.
Entre los ejemplos que cita la iniciativa para solucionar estos problemas se encuentran la conservación y restauración de manglares, la recuperación de bosques ribereños, la ampliación de áreas verdes urbanas y la revegetación de laderas.
Además de la dimensión humanitaria, la cuestión también tiene repercusiones económicas. El Informe de Riesgos Globales 2026 del Foro Económico Mundial incluye el desplazamiento forzado entre los diez principales riesgos para la economía mundial durante los próximos dos años.
“Adoptar Soluciones Basadas en la Naturaleza es un camino estratégico, viable y eficaz para abordar los impactos del cambio climático en la movilidad humana”, afirmó Juliana.
La Fundação Grupo Boticário también mantiene iniciativas destinadas a la formación de gestores públicos. Uno de ellos es la Incubadora de Proyectos de Soluciones Naturales, desarrollada en colaboración con el Grupo de Liderazgo Climático de Ciudades C40, el Centro de Gestión y Estudios Estratégicos y la Alianza de Bioconexión Urbana, que actualmente ofrece apoyo técnico a 29 municipios brasileños.
Otro frente es el curso gratuito “Adaptación basada en ecosistemas en instrumentos de políticas públicas municipales”, elaborado en colaboración con el Centro de Estudios de Sostenibilidad de la Fundación Getulio Vargas, la agencia alemana GIZ y el Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático. La capacitación es ofrecida de manera virtual por la Escuela Nacional de Administración Pública.
La iniciativa también destaca el uso de la plataforma Natureza ON, herramienta digital desarrollada por la Fundação Grupo Boticário en colaboración con MapBiomas y tecnología de Google Cloud. La plataforma cruza datos ambientales y urbanos para identificar áreas de riesgo y sugerir qué soluciones naturales se pueden aplicar en cada territorio.



