La diabetes avanza silenciosamente y genera alerta, dice el Dr. Kalil

La diabetes, una enfermedad crónica conocida desde hace décadas, se ha convertido en un problema de salud pública cada vez más grave en Brasil. A pesar del conocimiento sobre la enfermedad, su incidencia continúa aumentando a un ritmo alarmante, impulsada principalmente por hábitos de vida inadecuados entre la población.
Durante el programa Signos vitales CNNLos expertos advierten sobre el carácter silencioso de la enfermedad, que a menudo sólo se diagnostica cuando ya se encuentra en una fase avanzada. “Es una enfermedad principalmente silenciosa. Si se espera a que aparezcan los síntomas, es probable que el nivel de azúcar en sangre ya sea muy alto y que esta persona ya padezca diabetes durante muchos años”, explicó la endocrinóloga Sharon Nina Admoni.
Diagnóstico precoz y grupos de riesgo
Los expertos destacaron la importancia de buscar activamente personas en grupos de riesgo de padecer la enfermedad. Entre los principales factores de riesgo se encuentran: edad mayor a 40 años, antecedentes familiares de diabetes, obesidad, hipertensión y, en el caso de las mujeres, antecedentes de diabetes gestacional. El diagnóstico precoz es fundamental para evitar complicaciones graves asociadas a la enfermedad.
Cuando finalmente aparecen los síntomas, la afección suele haber estado presente durante años. Entre los signos más comunes, el endocrinólogo destaca fatiga, aumento de la frecuencia urinaria (poliuria), sed excesiva (polidipsia), visión borrosa, aumento de infecciones urinarias y genitales e incluso hormigueos, que pueden indicar complicaciones de la enfermedad.
Complicaciones graves y prevención.
Sin un control adecuado, la diabetes puede desencadenar problemas de salud graves, como ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y daños renales. Por ello, los expertos subrayan la necesidad de prevención y diagnóstico precoz.
Respecto a la prevención de la diabetes tipo 2, que representa la mayoría de los casos, las recomendaciones son claras: dieta equilibrada, control del peso y actividad física regular. Al contrario de lo que muchos creen, no es necesario eliminar por completo el azúcar de la dieta, pero sí es fundamental tener constancia y sentido común en cuanto a la frecuencia y cantidad de consumo.



