Cresol proyecta crecer un 20% con recursos adelantados del Plan Safra

La anticipación de los recursos del Plan Safra ha ganado terreno entre los productores rurales ante un escenario de cambios en el crédito agrícola y crecientes desafíos climáticos. La estrategia ha sido adoptada por Cresol, una cooperativa financiera con más de un millón de miembros, como una forma de aumentar la previsibilidad en la planificación de la próxima cosecha.
La cooperativa amplió su cartera de crédito para el agro en un 41% en el último ciclo y proyecta un crecimiento del 20% con el próximo plan de zafra, en una continua demanda de recursos anticipados.
En líneas de crédito que abarcan desde pequeños hasta grandes productores, la institución trabaja con tasas de interés promedio que varían hasta el 10%.
Adriano Michelon, asesor de Cresol Confederação, destaca que anticipar recursos aparece como una herramienta estratégica. “Le permite al productor no tener que esperar al calendario oficial, y le ayuda a organizarse mejor, estructurar su planificación y salir adelante cuando se anuncien las condiciones”, afirma.
“Pudimos anticipar los recursos a partir de una encuesta con los productores. Cresol propone aprovechar las ventanas de oportunidad, especialmente en momentos en que los insumos se encarecen, como ocurre durante la guerra en Medio Oriente. Hoy, dependiendo del ramo, las tasas de interés varían entre el 6,5% y el 10%”, dijo a CNN Brasil.
La cooperativa opera en 20 estados con fuerte presencia en la producción agrícola del Sur al Norte del país. “Nuestra expectativa es que se mantengan las tarifas y un volumen cercano a los 90 mil millones de reales para la agricultura familiar y alrededor de 400 mil millones de reales para la agroindustria en el próximo Plan Cosecha”, afirmó Michelon.
En la última cosecha, Cresol logró un crecimiento del 41% en su cartera de crédito, lo que garantiza una condición positiva para la cosecha 2026/2027. “Debemos prever alrededor de R$ 5 mil millones en esta cosecha, que deberá confirmarse en los próximos 30 días. Pretendemos aumentar aún más ese volumen”, explicó.
La cooperativa también registró un aumento en la demanda de orientación técnica y financiera para definir las mejores modalidades de crédito. El movimiento se produce en medio de un entorno más desafiante para el crédito rural. Los cambios regulatorios, la inestabilidad climática y factores externos vinculados al escenario internacional han presionado la planificación en el terreno.
Los equipos modernos aún requieren altas inversiones y, con márgenes más ajustados, los productores buscan reducir este tipo de gastos. El escenario de altas tasas de interés y márgenes ajustados inhibe parte de las inversiones, alrededor del 70% de los recursos adelantados por la cooperativa se destinan a financiar actividades agrícolas.
“Planeamos crecer alrededor del 20% en la próxima campaña, que es precisamente el período en el que el productor comienza a prepararse para la nueva campaña”, destacó el asesor.
La asignación de recursos se concentra principalmente en granos como soja, maíz y frijol, que representan alrededor del 65% de las operaciones. El café, los productos agrícolas y la ganadería están en la lista de los principales destinos.
La cooperativa, que cuenta con más de 230 mil socios vinculados al agronegocio, tiene una protección más fuerte que la estructura bancaria tradicional. “La cooperación fortalece nuestras operaciones y la relación con el productor nos ayuda a estar al lado de nuestro socio en los momentos más importantes”, destacó.
Cresol también afirma que la planificación anticipada ha sido crucial para acelerar la liberación de financiación. La organización documental, la elaboración de proyectos técnicos y la definición previa de las necesidades crediticias ayudan a reducir el tiempo de aprobación de las operaciones.
La cooperativa también destaca su actuación con el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), donde está entre las principales instituciones financieras en la transferencia de crédito a personas físicas. Según datos de la propia institución, se realizaron más de 103 mil operaciones, con un ticket promedio superior a R$ 84 mil.
“Cresol cumplió 30 años y trabaja con operaciones que ayudan al campo. Hemos visto historias de productores que comenzaron a operar con R$ 5.000 y hoy consolidan financiamiento superior a R$ 300.000 con la cooperativa. Por eso, nuestras expectativas siguen siendo muy positivas para los próximos años”, concluyó.
Tradicionalmente anunciado en julio por el gobierno federal, el Plan Safra reúne líneas de crédito destinadas a la financiación, la inversión y la comercialización de la producción agrícola.
Según la cooperativa, los productores que logran acceder a los recursos antes del lanzamiento oficial tienden a obtener mejores condiciones de organización financiera y operativa.



