Hija de Maradona: el médico jefe presionó para que la estrella fuera hospitalizada en casa

Una de las hijas de Diego Maradona le dijo al tribunal que investiga la muerte de su padre que el médico personal de la fallecida estrella promovió el método de hospitalización domiciliaria que algunos creen contribuyó a su fallecimiento.
Al testificar en el juicio contra el equipo médico que atendió a Maradona en las semanas previas a su muerte el martes, Jana Maradona dijo que el principal acusado en el caso, el neurocirujano Leopoldo Luque, insistió en que la estrella debería ser tratada por profesionales de la salud en un hogar, en lugar de una clínica u hospital.
Jana Maradona, de 30 años, se refería a una discusión entre Luque y la familia del exfutbolista, en la que se decidió que Diego continuaría su recuperación en una residencia luego de ser operado de un hematoma subdural el 3 de noviembre de 2020.
“Nos dijo que sólo nos quedaba una bala y que teníamos que decidir con mucho cuidado qué hacer. La casa iba a ser como una clínica de rehabilitación, pero más cómoda para mi padre. Sentí que era la mejor decisión”, dijo Jana ante el tribunal de San Isidro, en las afueras de Buenos Aires.
Dijo que Luque sostuvo que Maradona no aceptaría ser internado en una clínica.
“Me dijeron que sería una hospitalización domiciliaria grave y que [healthcare provider] Swiss Medical estaría completamente a disposición de mi padre”, continuó la tercera hija del exfutbolista.
El juicio, iniciado en abril, busca determinar la responsabilidad del equipo médico que supervisó la internación domiciliaria de Maradona, que concluyó el 25 de noviembre de 2020 con la muerte del ídolo a los 60 años por edema pulmonar y paro cardiorrespiratorio.
Las actuaciones judiciales examinan tanto las condiciones como la idoneidad de la hospitalización domiciliaria que abogó Luque. Los médicos de la clínica donde se realizó la neurocirugía habían sugerido que la rehabilitación se realizara en una clínica, contó su hija durante un testimonio que duró casi cuatro horas.
Al menos una decena de testigos han calificado la casa de Tigre, cerca de San Isidro, como sucia y mal equipada para atención médica.
El psicólogo Carlos Díaz declaró esta semana que “la pandemia provocó un bajón emocional importante” en el astro del fútbol mundial, quien, dijo, padecía trastorno bipolar y trastorno narcisista de personalidad, además de adicciones al alcohol y a las drogas psicotrópicas.
Junto a Luque y Díaz, otros cinco profesionales de la salud enfrentan cargos por homicidio con posible dolo, por lo que eran conscientes de que sus acciones podían provocar la muerte. Podrían enfrentar hasta 25 años de prisión. Un octavo acusado será juzgado por separado.
– TIEMPOS/



