Cómo la neurociencia explica la experiencia sonora de una sala de cine

La inversión en tecnología de punta se ha convertido en la principal estrategia para la supervivencia de las salas de cine en medio de la popularización del streaming.
En el corazón de la Avenida Paulista, el Cine marquesa recoge los frutos de esta apuesta: su Sala 1 fue elegida, por quinta vez, la mejor de São Paulo en términos de calidad de sonido.
Equipado con 46 altavoces y cuatro subwoofers (tipo de altavoz especializado en reproducir frecuencias subgraves)el espacio utiliza el sistema Dolby Atmos que propone una experiencia que va más allá de las limitaciones del sonido envolvente tradicional.
A diferencia de los sistemas convencionales, que distribuyen el audio a través de canales fijos (como el izquierdo, el derecho y el fondo), este sistema crea un entorno tridimensional.
Así lo explica Luciano Taffetani, director senior de Dolby en América Latina: según él, la tecnología cambia la percepción del espectador imitando el funcionamiento del cerebro humano. “La tecnología instalada en Cine Marquise transforma la experiencia sonora acercándose a la forma en que el cerebro percibe naturalmente el mundo. (…) Atmos opera a este nivel: en lugar de limitar el sonido a canales fijos, crea un entorno tridimensional donde cada elemento se mueve con precisión a través del espacio.”
El impacto en la narrativa y la emoción.
La precisión técnica refleja directamente la implicación emocional. Con el sonido proveniente de todas direcciones, incluido el techo, el espectador pasa de ser un observador pasivo a sentirse dentro de la escena. Taffetani refuerza que la neurociencia no separa la percepción de la emoción: “La sentimos incluso antes de interpretarla”.
El riguroso aislamiento acústico de la sala garantiza que el ruido exterior no interfiera con la traducción de la obra original.
Sala de cine más allá del séptimo arte
La nueva infraestructura técnica permitió a Cine Marquise expandir sus actividades más allá de la gran pantalla. Recientemente, el espacio sirvió como escenario para audiciones musicales exclusivas de artistas como Liniker y el emicidalo que indica una tendencia hacia la ocupación de usos múltiples.
Para Marcelo JL Lima, CEO de Tonks y Cine Marquise, esto demuestra que el público paulista prioriza la experiencia tecnológica.
“El valor de la experiencia se ha vuelto tan importante como el contenido. Cuando invertimos en tecnología de punta y entregamos contenido de alta calidad, generamos una experiencia única. Es exactamente esta experiencia la que atrae al público y garantiza la fortaleza de las salas físicas”, dice Lima.
Futuro en la industria musical
El uso de Dolby Atmos en la escucha de álbumes abre nuevos frentes de negocio para la industria musical. La tecnología permite que la música ocupe el espacio de forma tridimensional, aumentando el “valor percibido” de la obra.
Según los ejecutivos, esta evolución transforma la sala de cine en un centro para estrenos inmersivos, acercando al público a la intención original del artista de una manera que los auriculares o los sistemas domésticos rara vez pueden replicar.



