Ciencia y Tecnología

Profesor comenta sobre la posibilidad de “eventos imprevistos” al regreso de Artemis II

La misión Artemis II supone un hito histórico en la exploración espacial, con el regreso del ser humano a las proximidades de la Luna después de 50 años. Con la cápsula Orión a punto de regresar a la Tierra, los científicos esperan ansiosamente informes directos de los astronautas sobre sus observaciones lunares. En una entrevista con CNN detrás de escena Este viernes (10), el profesor Álvaro Crósta, del Instituto de Geociencias de la Unicamp, explicó la importancia de la misión.

“Después de 50 años, el ser humano regresa, no directamente a la Luna, sino a la proximidad de la Luna. Y con esta misión, sin duda, estamos aprendiendo mucho. La ciencia está avanzando mucho”, afirmó Crósta.

El profesor destacó que el regreso de la misión, así como el lanzamiento de la nave, son considerados momentos críticos, en los que pueden ocurrir imprevistos. “Por supuesto, todo esto está muy estudiado, muy analizado, se hace todo para evitar accidentes, pero siempre pueden ocurrir imprevistos”, explicó. Destacó, sin embargo, que la gran mayoría de las misiones transcurren sin problemas y los astronautas regresan sanos y salvos a la Tierra.

Según Crósta, la misión debería generar una enorme cantidad de datos científicos. “De hecho, estas misiones generan información que tarda años en ser analizada en su totalidad. Entonces, creo que son muchas noticias, hay muchas sorpresas por venir”, afirmó el experto.

Entre los descubrimientos ya comunicados por la tripulación, el profesor destacó un fenómeno sorprendente: la observación directa de micrometeoritos que alcanzan la superficie lunar. “El ser humano nunca había visto esto directamente. El telescopio tenía alguna información, pero nunca tan de cerca”, explicó. Según el profesor, los científicos de control de la misión celebraron la hazaña, que no se esperaba con tanta frecuencia.

Cuestionado sobre la posibilidad de extraer helio-3 en la Luna para utilizarlo como fuente de energía en la Tierra, Crósta explicó que el elemento es extremadamente raro en nuestro planeta, pero abundante en el suelo lunar. Esto ocurre porque el helio-3 proviene del Sol, es transportado por los vientos solares y la Luna, a diferencia de la Tierra, no tiene campo magnético ni atmósfera que bloquee estas partículas.

“El regolito lunar, que es el suelo de la Luna, funciona como una especie de esponja, acumula este helio-3 con el tiempo”, explicó el profesor. Sin embargo, consideró que sacar ese material, transportarlo a la Tierra y generar energía a través de la fusión nuclear “es algo que todavía está un poco lejos, todavía está muy en el campo teórico, con algunos suministros hechos, pero creo que todavía tomará algún tiempo”.

Jorge Santoro

Jorge Santoro lidera el equipo editorial con formación en comunicación obtenida en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Se caracteriza por un criterio propio, atención al detalle y una mirada crítica que aporta profundidad y coherencia a cada contenido publicado.

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