Confirmado como jefe de la Reserva Federal, Kevin Warsh tiene muchos desafíos que superar

Confirmado este miércoles como presidente de la Reserva Federal estadounidense (FED), Kevin Warsh llega al frente de una institución dividida, enfrentada a una inflación persistente y a tensiones políticas crecientes en torno a la política monetaria estadounidense. Ex gobernador de la Reserva Federal entre 2006 y 2011, tendrá que convencer rápidamente de que puede preservar la independencia del banco central a pesar de las expectativas declaradas por Donald Trump a favor de una reducción de los tipos de interés.
Durante su audiencia en el Senado el mes pasado, Kevin Warsh se describió a sí mismo como un “actor independiente”. También aseguró que Donald Trump no le había pedido que redujera los tipos clave y que “nunca” se habría comprometido a hacerlo. Esta supuesta proximidad a la Casa Blanca, sin embargo, alimenta las preocupaciones de varios líderes políticos y económicos. Para David Wessel, investigador de la Brookings Institution, el nuevo presidente de la Reserva Federal “tendrá que ganarse la confianza llegando con una desventaja que sus predecesores no tenían”.
Divergencias significativas en los tipos de interés
Kevin Warsh también tendrá que lidiar con un comité de política monetaria que está lejos de estar unido. El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), responsable de fijar los tipos de interés, no muestra unanimidad desde hace varios meses. Kathryn Judge, profesora de Derecho en la Universidad de Columbia, recuerda que “sobre el papel, el presidente siempre ha tenido sólo un voto entre los doce del FOMC y un voto entre los siete del Consejo”. Sin embargo, subraya que la influencia del presidente de la Reserva Federal ha ido históricamente más allá de este simple marco institucional, sin garantía de que así siga siendo hoy.
Ya están apareciendo diferencias internas en materia de tarifas. Según David Wessel, varios funcionarios regionales de la Reserva Federal han indicado recientemente que descartan una rápida caída del coste del crédito. La inflación, que ha estado por encima del objetivo del 2% durante más de cinco años, sigue preocupando a los banqueros centrales, particularmente en el contexto de tensiones en Medio Oriente. El economista jefe de Moody’s, Mark Zandi, cree que “el problema de Warsh es que le gustaría bajar los tipos pero la economía no se lo permite”.
Jerome Powell sigue presente dentro de la institución
Otro elemento inusual para el nuevo presidente de la Fed: la presencia de Jerome Powell dentro de la junta de gobernadores. Aunque dejó la presidencia, este último indicó que conservaría su escaño hasta enero de 2028 ante las presiones político-judiciales a las que dice estar sujeto. Sin embargo, prometió “mantener un perfil bajo”. Donald Trump, que lo nombró durante su primer mandato, nunca ha ocultado sus críticas, llegando incluso a publicar un fotomontaje que muestra a Jerome Powell cayendo en un contenedor de basura.
Nuestro expediente sobre el Banco Federal Americano
Para los observadores, la relación entre Kevin Warsh y Donald Trump podría convertirse en un importante factor de tensión. David Wessel considera que este será “probablemente el mayor desafío del señor Warsh”, considerando que el presidente americano “no respeta la independencia de la Reserva Federal y quiere una reducción de los tipos de interés”. Mark Zandi, sin embargo, considera que mantener a Jerome Powell en la Reserva Federal podría proteger indirectamente a su sucesor, estimando que “Powell podría parecer el malo” si los tipos no bajan en los próximos meses.
