Prescripción de delitos, expediente sanitario renovado… Las propuestas del informe sobre la violencia contra los niños

“Hacer imprescriptibles todos los delitos contra menores”: esta es la propuesta emblemática de un informe parlamentario que quiere poner fin a la impunidad por la violencia cometida contra niños. Dirigido por los diputados Perrine Goulet (Renaissance), Arnaud Bonnet (Les Écologists) y Alexandra Martin (Les Républicains), el texto pretende ser una respuesta a una petición ampliamente expresada por los ciudadanos.
“La sociedad ya no entendería que un criminal que ha admitido los hechos no puede ser juzgado por la extinción de la acción pública”, sostiene el texto, mientras que nueve de cada diez franceses y francesas se muestran favorables a la imprescriptibilidad de los delitos de incesto, en particular.
Una “señal fuerte”
La cuestión de la prescripción ha surgido ampliamente en el debate público en los últimos años, en particular con respecto a los delitos sexuales. Muchas víctimas de violencia sexual en la infancia experimentan una amnesia duradera, lo que plantea un obstáculo importante para revelar los hechos. Pero las audiencias de los diputados los convencieron de no detenerse sólo en los delitos sexuales.
Estaba en juego cierta “coherencia” jurídica, señalan los autores del informe. “¿Por qué los plazos de prescripción aplicables a la violencia sexual cometida contra menores deberían ser más largos que los de los asesinatos o los actos de tortura y barbarie contra niños?”, preguntó, por ejemplo, durante una de las audiencias la directora general adjunta de Francia Víctimas, Isabelle Sadowski. Pero la idea de imprescriptibilidad para todos los delitos envía sobre todo una “señal fuerte” a la sociedad.
Plazos ampliados para delitos
Además de esta propuesta principal, los eurodiputados proponen ampliar los plazos de prescripción de la violencia física y psicológica. Actualmente, estos delitos prescriben a los seis años desde el momento en que se cometieron. El informe propone ampliar el plazo a diez años a partir de la mayoría de edad de la víctima; e incluso a los veinte años, cuando esta violencia la comete un ascendente con autoridad.
En el informe también se amplían los plazos para no denunciar una violación. Los parlamentarios aprendieron hábilmente las lecciones del caso Le Scouarnec, uno de los mayores casos de abuso infantil del siglo, en el que la actitud de la ex esposa conmocionó especialmente a la opinión pública, porque se sospechaba que había hecho la vista gorda durante años.
Mejor castigo por violación en serie
El cirujano fue condenado a veinte años de prisión por violación y agresión sexual a 299 víctimas. O una condena equivalente a… una sola violación cometida. Para tener en cuenta este aspecto serial, proponen aplicar circunstancias agravantes a esta violencia serial. “Esto permitiría condenar a un hombre como Le Scouarnec a cadena perpetua”, afirma Perrine Goulet.
Los parlamentarios también quisieron responder a la decepción de muchas víctimas con el desarrollo de las investigaciones penales. Proponen establecer una grilla de preguntas para recoger el discurso, con el fin de “armonizar prácticas”, como se hizo con la violencia doméstica, en 2019. Una forma de evitar que las víctimas sufran una forma de victimización secundaria, con preguntas maliciosas o prejuiciosas. Con el mismo objetivo de proteger a los denunciantes, el informe también recomienda grabar las audiencias de las víctimas adultas, como teóricamente ya ocurre con los niños.
Recursos reforzados
“Teóricamente”, porque actualmente existe un gran desfase entre los principios y la realidad, en particular debido al número demasiado reducido de magistrados y a la falta de recursos disponibles para los investigadores. En Nantes, las brigadas de protección de menores deben tramitar 500 expedientes para sólo nueve investigadores, señala el texto. Francia también tiene cuatro veces menos fiscales y la mitad de jueces que el promedio de los países europeos. Además, los investigadores distan mucho de estar capacitados para interrogar a menores: la mayoría de las audiencias las llevan a cabo investigadores sin capacitación, según el Defensor de los Derechos.
Para remediar estas insuficiencias, el informe recomienda, en particular, ampliar las brigadas de protección de menores y aumentar el número de juzgados dedicados a tratar la violencia contra menores. Propuestas que los parlamentarios saben que son más difíciles de lograr en un contexto de restricciones presupuestarias. “Lo que nos gustaría es garantizar ya el voto de imprescriptibilidad”, reconoce Perrine Goulet. “Emmanuel Macron aseguró que la violencia contra los niños era una prioridad para su mandato de cinco años. Tiene todas las llaves en sus manos para hacer las cosas de manera eficiente. Y no es imposible que aumente la presión popular para convertirla en uno de los temas de las elecciones presidenciales”, quiere creer Arnaud Bonnet.
Una página dedicada en el historial médico.
No se ha olvidado el aspecto preventivo. Además de reforzar la educación sobre la vida afectiva y sexual en la escuela (las tres sesiones anuales obligatorias están todavía muy lejos de ser efectivas), los diputados propusieron una medida sencilla y original: incluir en el historial sanitario la prohibición de la violencia educativa ordinaria, con una página dedicada donde figurarían los textos legales. Una medida ya parcialmente prevista, pero que se refuerza.
Porque, en última instancia, la cuestión es en gran medida cultural, como señala Arnaud Bonnet. “Nuestras disfunciones se deben en gran medida a la forma en que tratamos a nuestros hijos. En cuanto a los derechos de las mujeres, una gran parte de la sociedad ha abordado el tema. Todavía queda un largo camino por recorrer en materia de derechos de los niños. Aunque sin duda nos encontramos en un punto de inflexión. »

