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El cáncer de cabeza y cuello es el tercero más común en Brasil

Luego del anuncio del narrador deportivo Luis Roberto, de 64 años, sobre su diagnóstico de neoplasia ubicada en la región cervical, el tema ha llamado la atención y levantado alertas y dudas.

Neoplasia es el término médico para describir el crecimiento anormal de células que no mueren en el momento adecuado. Cuando se localiza en la región cervical, significa la formación de tejidos en la laringe, faringe o tiroides, lo que desencadena tumores que pueden ser benignos o malignos.

Según el Ministerio de Salud, cuando se suman todos los tipos, el cáncer de cabeza y cuello es el tercer cáncer más común en Brasil, con mayor incidencia entre los hombres.

Datos del Instituto Nacional del Cáncer (INCA) indican que el 80% de los tumores de cabeza y cuello se diagnostican en estadios avanzados, lo que afecta negativamente el pronóstico. La mayoría de los casos son tumores en la hipofaringe, orofaringe, cavidad bucal y laringe.

El subdirector del Centro de Referencia de Tumores de Cabeza y Cuello del Centro Oncológico AC Camargo, Thiago Bueno, explica que una verruga, por ejemplo, es un crecimiento anormal de células, pero no metastatiza, por lo que es algo benigno.

“El crecimiento anormal de células que invaden tejidos locales y otros puntos es maligno. La mayoría de los cánceres en el cuello no se originan directamente en esta región. Generalmente se originan en algún otro lugar que a grandes rasgos llamamos cabeza y cuello y las células van a los ganglios linfáticos del cuello, popularmente llamados lenguas”, explicó.

Causas y síntomas

Según el médico, los principales factores de riesgo para la enfermedad son el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, la exposición al tabaquismo y la infección por VPH, además de los antecedentes familiares.

Los síntomas incluyen sensación de cuerpo extraño en la región, dolor, sangrado y dificultad para tragar, así como cansancio persistente, pérdida de peso inexplicable, fiebre prolongada, sudores nocturnos y malestar persistente.

Bueno advirtió que no es común realizar exámenes preventivos o anuales para detectar este tipo de tumores, como ocurre, por ejemplo, con el de mama y próstata.

“No tenemos una prueba de detección precoz, no hay algo que hagamos una vez al año. Por eso, los profesionales intentamos concientizar a la población sobre posibles signos y síntomas que lleven a buscar atención médica para poder diagnosticar”.

El médico advierte que ante cualquier signo de nódulo en la región del cuello y cualquier lesión (aftas o herida) en la boca o garganta que no desaparece o cura espontáneamente en 15 días, sangrado bucal, ronquera persistente, dolor al tragar, se debe buscar atención médica.

Diagnóstico y tratamiento.

La enfermedad se investiga mediante una serie de pruebas de imagen, como la tomografía y la resonancia magnética, seguidas de una biopsia. Tras el diagnóstico, el tratamiento suele ser multidisciplinar y puede incluir cirugía, radioterapia, inmunoterapia o quimioterapia, según la gravedad.

“En la mayoría de los casos las posibilidades de curación son favorables. Para cada paciente establecemos una estrategia de tratamiento que nos dé las mejores posibilidades de curación, con los mínimos efectos secundarios posibles. Actualmente los tratamientos son muy modernos y las secuelas son poco frecuentes. Aunque pueden ocurrir, la intensidad es pequeña y no interfiere en la calidad de vida”, afirmó.

Jorge Santoro

Jorge Santoro lidera el equipo editorial con formación en comunicación obtenida en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Se caracteriza por un criterio propio, atención al detalle y una mirada crítica que aporta profundidad y coherencia a cada contenido publicado.

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