Más del 80% de los estados adhieren a subsidios al diésel importado

Más del 80% de los estados brasileños indicaron su adhesión a la propuesta de subsidio al diésel importado presentada por el Ministerio de Hacienda, afirmó el ministerio en una nota conjunta difundida con el Comité de Secretarios de Hacienda de los Estados y del Distrito Federal (Comsefaz).
La medida busca contener el aumento de los precios de los combustibles provocado por la guerra en Oriente Medio. La proporción del 80% de las 27 unidades de la Federación significa que 22 o 23 aceptaron la propuesta del gobierno.
Oficialmente, Hacienda no divulga las unidades de la Federación que no se adhirieron. Los asesores del departamento informaron que no pueden transmitir la información porque las conversaciones aún no concluyen.
Anteriormente, el nuevo Ministro de Finanzas, Darío Durigan, dijo que la medida provisional con el subsidio saldrá esta semana. Si bien el subsidio no requiere el compromiso de todos los gobernadores, el ministro explicó que están en marcha las negociaciones para obtener la adhesión de todas las unidades de la Federación.
De carácter temporal y excepcional, la propuesta prevé un subsidio total de R$ 1,20 por litro de diésel importado durante dos meses. El costo se dividirá en partes iguales entre el gobierno federal y los estados, siendo R$ 0,60 a cargo de la Unión y los otros R$ 0,60 a cargo de las unidades de la federación.
Proporción
Según el comunicado, la participación de los estados será proporcional al volumen de diésel consumido en cada región, aunque aún se están definiendo los criterios específicos.
La iniciativa tendrá una duración limitada, con el objetivo de evitar impactos fiscales permanentes. La afiliación es voluntaria, según lo discutido por el Consejo Nacional de Política Financiera (Confaz), órgano deliberante que reúne a los secretarios de Estado de la zona, por encima de Comsefaz.
El texto también establece que las cuotas de los estados que opten por no participar no serán redistribuidas entre los demás, preservando la autonomía de las unidades federativas.
“La iniciativa refuerza el diálogo cooperativo entre la Unión y los Estados en la búsqueda de soluciones conjuntas para el mercado de combustibles, centrándose en la previsibilidad de los precios, la seguridad del suministro y el mantenimiento del equilibrio de las cuentas públicas en todos los niveles de gobierno”, destacó la nota conjunta.