El fin de la Moratoria de la Soja podría aumentar la destrucción del Amazonas

Un artículo publicado en la revista. Ciencia advierte que el fin de la Moratoria de la Soja podría provocar una deforestación adicional de 1,4 millones de hectáreas en la Amazonia durante los próximos diez años. La cifra es un 14% más alta que las tasas históricas de deforestación.
La pérdida de bosques produciría alrededor de 745 millones de toneladas de CO₂ equivalente. A efectos de comparación, el volumen es similar al total de emisiones anuales de Canadá.
La Moratoria de la Soja es un acuerdo voluntario establecido entre empresas, la sociedad civil y el gobierno que impide la compra de soja producida en zonas deforestadas de la Amazonía a partir de 2008.
En el estudio participan investigadores de WWF Brasil, Greenpeace Brasil, la Land Conservation Association e instituciones universitarias de Wisconsin e Illinois, en Estados Unidos.
La publicación refuerza que el fin del acuerdo también podría aumentar la presión sobre regiones con potencial de expansión agrícola y vulnerabilidad a la especulación territorial. La estimación es que hasta 28,7 millones de hectáreas de bosques públicos podrían verse afectados, especialmente en áreas con potencial futuro para la expansión de la infraestructura.
En el artículo, los autores también evalúan los efectos ya observados de la Moratoria. En los primeros diez años, el mecanismo redujo la deforestación en áreas en riesgo de expansión de la soja en un 35%. La pérdida de bosques evitada se estima en 1,8 millones de hectáreas.
Para el investigador Tiago Reis, de WWF-Brasil, la experiencia es exitosa y debe mantenerse.
“La Moratoria de la Soja demostró que es posible ampliar la producción agrícola manteniendo criterios de conservación. El desafío ahora es garantizar que instrumentos capaces de reducir la deforestación sigan formando parte de la estrategia de desarrollo brasileña”, afirma.
Impactos económicos
Los autores analizaron el argumento de que el acuerdo habría limitado las oportunidades económicas para los productores. Los datos indican impactos directos restringidos: sólo alrededor de 739 mil hectáreas de áreas aptas para la soja fueron deforestadas legalmente después de 2008 y la mayoría de ellas no estaban ubicadas en propiedades que producen soja.
La investigación también identifica alrededor de 1,7 millones de hectáreas de áreas ya abiertas y aptas para la soja en la Amazonia. Esto permitiría aumentar la producción sin impactar nuevas áreas forestales.
Otra crítica a la Moratoria de la Soja fue refutada: que el acuerdo había causado distorsiones en el mercado o actuado como un cártel entre compradores. Los investigadores compararon los precios pagados a los productores de los municipios cubiertos por la Moratoria y de las regiones vecinas no sujetas al acuerdo. Y sostienen que el mecanismo no afectó la remuneración de los productores ni provocó distorsiones en el mercado.
El investigador Tiago Reis sostiene que el acuerdo ayuda a construir una cadena productiva más sostenible y competitiva. Según él, los mercados han ampliado las exigencias medioambientales y de trazabilidad.
“Al adoptar compromisos de control de la deforestación y de trazabilidad, el sector contribuye a proteger el bosque, preservar los servicios ecosistémicos esenciales para la propia agricultura y responder a las crecientes demandas de los mercados nacionales e internacionales”, dice el analista de WWF-Brasil.
“Producir más y conservar la Amazonía son objetivos que pueden ir de la mano, siempre y cuando haya transparencia, corresponsabilidad y mecanismos capaces de orientar la expansión productiva hacia áreas que ya están abiertas”, agrega.
Historia reciente
El 5 de enero de 2026, la Asociación Brasileña de Industrias de Aceites Vegetales (Abiove), que representa a empresas del sector como Cargill, Bunge y ADM, anunció la desafiliación oficial de la Moratoria de la Soja.
Cuatro procesos sobre el tema se encuentran ante el Supremo Tribunal Federal (STF). En marzo se anunció un intento de mediación por parte del Tribunal. El objetivo era intentar llegar a un consenso entre agricultores, industria, Ministerio Público y ambientalistas. Lo cual no sucedió.
En junio de 2026, las negociaciones finalizaron oficialmente. Las cuatro demandas que cuestionaban la legalidad del pacto fueron devueltas a los ministros relatores del STF para que fueran a juicio.
El pleno del STF deberá comenzar a analizar las acciones el 12 de agosto.
Una de las sentencias se refiere a la decisión preliminar del ministro Flávio Dino, que suspendió todas las acciones judiciales y procedimientos administrativos que impugnaban o intentaban frenar la Moratoria de la Soja.
La Corte también analizará las Acciones Directas de Inconstitucionalidad, centrándose en la validez de una ley en Mato Grosso que elimina incentivos fiscales y donaciones de terrenos públicos a las empresas que firman la Moratoria.


