La rivalidad entre Argentina e Inglaterra va más allá de las cuatro líneas

El choque entre Argentina e Inglaterra del miércoles (15), en Atlanta (Estados Unidos), merece un lugar en la gran decisión del Mundial 2026. Sin embargo, el duelo entre ambas naciones separadas por miles de kilómetros y el océano Atlántico tiene un peso histórico que se remonta a varias décadas atrás. Comienza sobre las cuatro líneas, pasa por un enfrentamiento bélico y regresa a la cancha, con una galería de momentos emblemáticos en los Mundiales. Aun así, ambos bandos saben que una victoria en semifinales tendrá un sabor extra.
Son cinco enfrentamientos entre ambos países en la historia del Mundial. Cada uno de ellos ayuda a comprender la inusual rivalidad entre naciones tan geográficamente distantes. En el primero, en 1962, en Chile, Inglaterra venció a Argentina por 3-1, resultado que terminó eliminando a los sudamericanos en la fase de grupos de aquel Mundial. Inglaterra avanzó junto a Hungría y acabó en cuartos de final ante Brasil, que conquistaría su segundo título.
Cuatro años después, el Mundial se celebró en territorio inglés y ambos países se enfrentaron en cuartos de final. El partido, además de intensificar las tensiones entre ambos equipos, provocó uno de los cambios más importantes en el deporte de todos los tiempos. En ese duelo, ganado por el equipo local por 1-0, el capitán argentino Antonio Rattín fue expulsado del campo por el árbitro alemán Rudolf Kreitlein, quien se sintió intimidado por la forma en que el jugador se dirigió a él para quejarse. Rattín, casualmente, falleció el pasado sábado (11), a los 89 años. Fue homenajeado por la selección argentina con una banda fúnebre en su brazo derecho durante el partido contra Suiza, que garantizó la victoria. clasificación a las semifinales en 2026.
Al no poder entender la orden del árbitro por la barrera del idioma, Rattín se negó a abandonar el campo, confusión que sólo se resolvió con la intervención de la policía. El episodio contribuyó a la creación de tarjetas amarillas y rojas, para comunicar más claramente las decisiones arbitrales en el campo. Fueron adoptados por primera vez en el siguiente Mundial, en 1970, en México. En 1966, Inglaterra avanzó al título, el único en el país hasta la fecha.
En medio de esta rivalidad futbolística, un episodio ocurrido en 1982 colocó a los pueblos inglés y argentino en lados opuestos del campo de batalla. La Guerra de las Malvinas, que tuvo lugar entre abril y junio de ese año, fue el conflicto por el control de las Islas Malvinas, ubicadas en el Océano Atlántico cerca de la costa argentina. El territorio había sido tomado por los ingleses en 1833 y, en medio de la dictadura argentina, fue reclamado como perteneciente al país. La Guerra la ganaron los británicos y terminó con 904 muertos, la mayoría (649) argentinos.
La Guerra de las Malvinas tuvo lugar entre abril y junio de 1982, durante la dictadura militar argentina, entonces bajo el mando del general Leopoldo Galtieri, y el gobierno de la primera ministra del Reino Unido, Margaret Thatcher. El conflicto se saldó con 904 muertos, la mayoría (649) del lado argentino. Reuters/Eduardo Farre/Archivo/Reproducción prohibida
Quiso el destino que en el siguiente Mundial los dos países se enfrentaran en un partido que acabó convirtiéndose en uno de los partidos más importantes, si no el más importante, de la historia de la competición. En los cuartos de final del Mundial de 1986, en México, Argentina venció a Inglaterra por 2-1 con dos goles icónicos de Diego Maradona, por diferentes motivos. En el primero, el famoso gol de la “Mano de Dios”, el número 10 argentino se acercó a una entrada del portero Peter Shilton y usó su mano izquierda para marcar, sin que el árbitro se diera cuenta. El gol fue validado y, poco después, Maradona marcó una obra maestra, regateando a la mitad del equipo inglés hasta detenerse en la portería, marcando un golazo. En una votación realizada por la FIFA en 2002 para elegir el mejor gol del Mundial, Maradona ganó por lejos. Ese partido se convirtió en el gran hito en la trayectoria de Argentina, que acabó siendo bicampeona del mundo.
Los dos países se volvieron a enfrentar en el Mundial de 1998, en Francia. En octavos de final, un partido lleno de ingredientes clasificó a Argentina para la siguiente etapa. Los equipos empataron 2-2 en el tiempo reglamentario y los argentinos ganaron en los penales. El segundo gol inglés del partido, marcado por el delantero Michael Owen, quedó segundo en la misma votación que coronó el gol de Maradona como el gol más bonito de los Mundiales hasta 2002. Además, el hermanos Jugaron gran parte del duelo con un atleta extra tras la expulsión del astro inglés David Beckham, quien se vio envuelto en una pelea con Diego Simeón en un momento en el que el partido estaba paralizado. Beckham, entonces una estrella en ascenso en el Manchester United, fue considerado el culpable de la eliminación de Inglaterra. Argentina paró en el siguiente partido, contra Holanda, en cuartos de final.
El segundo gol de Maradona en la victoria de Argentina por 2-1 sobre Inglaterra en el Mundial de México 1986 fue votado como el mejor gol del Mundial en una votación celebrada en 2002. Reuters/Juha Tamminen//foto de archivo/reproducción prohibida
Cuatro años después, Inglaterra y Argentina se volvieron a enfrentar en la fase de grupos del Mundial de 2002, en Japón y Corea del Sur. En otro acontecimiento digno de un guión cinematográfico, el partido lo ganó Inglaterra por 1-0, con un gol de penal convertido por Beckham. Al igual que en 1962, Inglaterra pasó de fase y Argentina quedó eliminada, resultado sorprendente para un equipo considerado favorito al título. Inglaterra llegó a cuartos de final y perdió ante Brasil, que ganó el quinto.
Ese fue el último duelo entre las selecciones en Mundiales. El último enfrentamiento fue un amistoso en 2005, ganado por Inglaterra por 3-2. A partir de entonces, se puede ver que la estrella Lionel Messi, que entonces tenía 18 años, nunca se enfrentó a los ingleses en toda su carrera con la selección. Es el único de los equipos campeones del mundo que nunca se ha cruzado en su camino. Sin embargo, cinco de los titulares de Argentina en este Mundial juegan en clubes de Inglaterra: el portero Emiliano Martínez juega en el Aston Villa; allí también juegan los defensores Lisandro Martínez (Manchester United) y Cuti Romero (Tottenham); Finalmente, los centrocampistas Enzo Fernández (Chelsea) y Alexis Mac Allister (Liverpool) son jugadores destacados de la Premier League, considerada la mejor liga nacional del fútbol mundial.

