CNE define reglas para garantizar 200 días lectivos en el calendario escolar

El Consejo Nacional de Educación (CNE) publicó la resolución para garantizar el cumplimiento de los 200 días lectivos y el derecho a la educación en situaciones que comprometan el calendario escolar.
La medida establece parámetros para asegurar la continuidad de las actividades escolares y la reposición de clases de los estudiantes en cumplimiento de la recomendación del Ministerio Público Federal (MPF), de julio de 2025, para atender los impactos de la violencia armada en el derecho a la educación.
Desde 2024, el trabajo del MPF, a través de la Fiscalía Regional de los Derechos de los Ciudadanos (PRDC) de Río de Janeiro, se realiza en alianza con la organización de la sociedad civil Redes da Maré, el Foro Estatal de Educación y la Defensora Pública del Estado de Río de Janeiro Maria Júlia Miranda, que trabaja en causas de la infancia.
La nueva resolución entra en vigor en todo el país y crea parámetros nacionales de planificación, prevención, respuesta y reorganización del calendario escolar para garantizar un regreso seguro a las actividades.
La resolución del CNE reconoce la necesidad de fortalecer la coordinación entre la Unión, los estados, el Distrito Federal y los municipios, para asegurar respuestas coordinadas, definición de responsabilidades y adopción de medidas integradas con el objetivo de “prevenir interrupciones evitables, reducir los impactos en el calendario académico y permitir la reanudación segura de las actividades educativas siempre que se produzcan situaciones de crisis, emergencia, violencia intra y extraescolar, incluidos enfrentamientos armados en territorios vulnerables”.
Situaciones de crisis
La resolución orienta acciones más allá de la violencia armada, como enfrentamientos y operaciones policiales e inseguridad en los alrededores de la escuela. en el desempeño de los sistemas educativos frente a otros eventos que interrumpen el funcionamiento regular de las escuelas.
Entre las situaciones enumeradas en la resolución se encuentran:
- emergencias sanitarias y riesgos para la salud pública, como la pandemia de covid-19;
- huelgas prolongadas o problemas administrativos, como huelgas docentes, retrasos en las licitaciones de transporte y/o alimentación escolar o la falta de licitaciones públicas para la contratación de profesionales de la educación;
- desastres o pérdida de servicios esenciales;
- y emergencias climáticas, como las fuertes lluvias de mayo de 2024 en Rio Grande do Sul.
La resolución cita datos del estudio. Educación resiliente: recomendaciones para fortalecer la resiliencia de los sistemas educativos brasileños frente a las crisis climáticasdel movimiento Todos pela Educação, que revelan que el 34% de las escuelas brasileñas suspendieron la jornada escolar en 2023 debido a fenómenos climáticos extremos.
Según la encuesta, en 2024, el promedio nacional de días sin clases por fenómenos climáticos se duplicó, fueron diez, el doble de los cinco días en promedio registrados en 2023.
Implementación
La resolución exige que las redes educativas realicen una planificación previa, para evitar decisiones improvisadas y respuestas desiguales.
Los administradores públicos deben:
- formular protocolos por unidad escolar,
- definir órganos oficiales de toma de decisiones,
- establecer canales de comunicación institucional con la comunidad escolar (profesionales de la educación, familias), definiendo plazos y rutinas de actualización;
- adoptar medidas de continuidad pedagógica (reposición de jornadas y recomposición de aprendizajes), con prioridad para estudiantes y comunidades en mayor vulnerabilidad;
- y proporcionar formación y orientación continua a los profesionales de la educación.
clases presenciales
La norma establece que la suspensión de clases presenciales no debe ser la respuesta automática por defecto, y se deben considerar medidas proporcionales de mitigación y adaptación, si se garantiza que la comunidad escolar permanecerá segura.
Aún así debe evitarse la suspensión por tiempo indefinido, sin criterios objetivos de transición y sin un período de reevaluación o cierre.
Asimismo, no se deben adoptar alternativas pedagógicas que no garanticen la igualdad de acceso a la educación.
En la práctica, se deben evitar acciones que resulten en la exclusión de los estudiantes de la escuela debido a la imposición de barreras sociales, físicas o financieras.
También deberían considerarse medidas de apoyo y seguimiento a los estudiantes compatibles con la obligación de equidad, como forma de garantizar que todos los estudiantes reciban el apoyo necesario, de acuerdo con sus necesidades específicas.
Calendario escolar
Reorganización del calendario, cuando sea necesario, debe respetar la obligación legal de completar 200 días de trabajo escolar efectivo y la carga de trabajo mínima anual, no permitiéndose la sustitución de jornadas por aumento de la carga de trabajo diaria.
Excepcionalmente, la reorganización del calendario escolar permite flexibilizar el año natural y extenderlo al año siguiente, siempre que se consulte a la comunidad escolar.
El sistema educativo deberá brindar apoyo técnico y coordinación intersectorial externa, cuando el evento requiera medidas o recursos externos para la gestión educativa, especialmente en situaciones que impliquen riesgos.
La resolución establece la responsabilidad del sistema educativo en la resolución de problemas de seguridad o infraestructura, que no deben transferirse a la gestión escolar.
El Departamento de Educación deberá actuar de manera coordinada con las áreas de seguridad pública, salud, asistencia social, protección y Defensa Civil, además de dialogar con el Ministerio Público y la Defensoría Pública.
Según la resolución, Se debe fortalecer la cooperación entre las entidades federativas (Unión, estados, Distrito Federal y municipios) y los diferentes sectores del gobierno. para garantizar respuestas coordinadas y responsabilidades conjuntas cuando se produzcan interrupciones en las actividades escolares.



