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Los niños son más vulnerables al envenenamiento por picadura de escorpión

Casos recurrentes de intoxicación sistémica grave por veneno de escorpión, como el de la niña Valentina Nobre Lima, de 11 años, quien murió tras ser picada mientras se ponía un zapato en el Distrito Federal, llamar la atención sobre la vulnerabilidad de los niños.

Tras el accidente, la familia se puso en contacto con los bomberos, pero sólo tuvo acceso al suero antiescorpiones en un hospital regional. Desde allí, el niño fue trasladado a una unidad de cuidados intensivos (UCI). Valentina fue intubada y permaneció en coma inducido durante 24 días. Falleció el pasado domingo (5).

En Brasil existen más de 170 especies de escorpión y los efectos de las picaduras pueden ser más o menos peligrosos, dependiendo de la especie y de quién recibe el veneno. El escorpión amarillo, con amplia distribución en todas las macrorregiones de Brasil, es responsable de los accidentes más graves.

Según Joelma Gonçalves Martin, especialista de la Sociedad Brasileña de Pediatría (SBP), los niños son más vulnerables a la sustancia inyectada por el escorpión, ya que son más pequeños y tienen menos masa corporal que un adulto.

“Es un veneno extremadamente agresivo. El niño es picado y recibe la misma cantidad de veneno que recibiría un adulto, pero en el niño el veneno se distribuye por un organismo que tiene un peso corporal menor. Por lo tanto, esto se traducirá en una mayor dosis de toxina por kilogramo de peso en los niños que en los adultos”, explica el pediatra.

Síntomas

Según Joelma, el veneno del alacrán contiene toxinas que actúan sobre el sistema nervioso, provocando diferentes síntomas que afectan principalmente al corazón y al sistema neurológico.

“Estas sustancias pueden provocar un infarto importante, pueden provocar hipertensión, pueden provocar un edema pulmonar agudo. Y, en el caso del corazón y del sistema nervioso del niño, esto es más intenso, ya que los niños tienen menos reserva fisiológica para soportar estos cambios”, afirma.

Según el pediatra, el empeoramiento del cuadro pronto presenta otros signos como taquicardia, sudoración, signos de presión arterial alta, presión arterial baja, convulsiones, agitación psicomotora, somnolencia, falta de respuesta neurológica, bradicardia (latidos cardíacos lentos), dolor abdominal y dificultad para respirar.

“La intensidad de los síntomas de una picadura de escorpión dependerá, por supuesto, de la cantidad de veneno inoculada y de la edad del paciente, siendo los niños los que presentan síntomas más graves”, refuerza Joelma Martín.

Servicio

Los signos de la picadura en la piel apenas son visibles, pero el dolor intenso es una fuerte señal de que la picadura existió y de que es necesaria una respuesta médica rápida, especialmente en el caso de niños, ancianos y personas inmunodeprimidas.

“Es muy importante que tengamos un mapeo en los municipios donde está el servicio más cercano que tiene el suero antiescorpión, para que los pacientes puedan ser remitidos de inmediato allí, porque en realidad el tiempo que se tarda en recibir este suero es el responsable de la mejor respuesta”, explica el pediatra.

Según información difundida por el Centro de Información y Asistencia Toxicológica, se puede llamar al Servicio Móvil de Atención de Urgencias (SAMU 192) o al Cuerpo de Bomberos (193) para trasladar al paciente a hospitales de referencia para sereroterapia en accidentes provocados por animales venenosos.

Cada Departamento de Salud Estatal es responsable de mantener actualizado el listado de estos hospitales.

Según Joelma Martín, es importante tener esta información incluso antes de que ocurra el accidente, para evitar perder tiempo buscando otros servicios de salud que no cuenten con suero antiescorpión.

“Desinfectar el lugar [da picada]. De vez en cuando, se pueden administrar analgésicos orales, que tienden a ser ineficaces, pero deberían minimizar un poco el dolor. levantar el miembro [que recebeu a picada]también pueden ser complementos importantes del tratamiento, pero no deben retrasar la derivación al hospital”, afirma el pediatra.

Prevención

Como los niños son más vulnerables a sufrir casos graves de intoxicación, es necesario duplicar la prevención entre ellos.

“Instruir a los niños a sacudir los zapatos que están debajo de la cama, la ropa que lleva mucho tiempo tirada, que no vayan a jugar en lugares con muchos agujeros en las paredes, muchos desechos, acumulaciones de materiales de construcción, vías de tren. Todas estas cosas retienen o esconden al escorpión”, destaca Joelma.

El manual del Ministerio de Salud que trata los accidentes causados ​​por alacranes advierte que la limpieza de los ambientes es fundamental para evitar la presencia de insectos que sirven de alimento a los alacranes. El uso de alféizares, rejillas y sellos de drenaje y fregaderos en desuso también son barreras.

Aleje las camas y cunas de las paredes y evite que la ropa de cama, mosquiteros y otro tipo de telas toquen el suelo, para evitar que el alacrán trepe. Y cuando identifiques su presencia, repórtalo a vigilancia ambiental.

“Me gustaría destacar que los escorpiones se multiplican por partenogénesis, por lo que tienen a sus crías solos. Cuando una persona se encuentra con un escorpión, generalmente hay una familia de ellos cerca”, concluye el pediatra.

Jorge Santoro

Jorge Santoro lidera el equipo editorial con formación en comunicación obtenida en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Se caracteriza por un criterio propio, atención al detalle y una mirada crítica que aporta profundidad y coherencia a cada contenido publicado.

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