Estados Unidos alivia sanciones financieras contra Venezuela tras terremotos

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos (EE.UU.) publicó una licencia para relajar temporalmente las sanciones financieras impuestas contra Venezuela.
La decisión autoriza transacciones de recursos para asistencia humanitaria en el marco de los esfuerzos de ayuda a las víctimas de los terremotos que azotaron el país sudamericano la noche del miércoles (24).
“Están autorizadas todas las transacciones relacionadas con las labores de socorro a las víctimas del terremoto en Venezuela que estarían prohibidas por el Reglamento de Sanciones a Venezuela (VSR)”, dice el documento publicado este jueves (25).
El alivio solo es válido hasta el 23 de octubre de 2026, fecha en la que se deberán restablecer las restricciones. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) agrega que la licencia no desbloquea activos congelados por el embargo de Estados Unidos a Venezuela.
“(b) Esta licencia general no autoriza: (1) El desbloqueo de cualquier propiedad bloqueada bajo el Reglamento de Sanciones a Venezuela (VSR); o (2) Cualquier otra transacción o actividad prohibida por cualquier otra orden ejecutiva”, dice el documento.
Terremoto
El miércoles, alrededor de las 18.00 horas (19.00 horas en Brasil), dos terremotos de 7,2 y 7,5 grados en la escala Richter sacudieron Venezuela, provocando una serie de deslizamientos de tierra, principalmente en el estado de La Guaira.
El número de muertos ya se acerca a los 600 y se espera que aumente aún más. También hay casi 3.000 heridos.
Varios países del mundo, incluido Brasil, anunciaron ayuda a Venezuela, asistencia que podría verse comprometida por las sanciones financieras impuestas al país caribeño por Estados Unidos.
Embargo económico
Venezuela ha sufrido, al menos desde 2017, sanciones financieras impuestas por el gobierno estadounidense, llamadas Medidas Coercitivas Unilaterales (MCU), utilizadas como arma de la política exterior estadounidense para presionar o derrocar gobiernos.
El bloqueo obstruyó la financiación de la industria petrolera y contribuyó al colapso económico de Venezuela; impuso restricciones a la refinanciación de la deuda del país; dificultó las transacciones monetarias en el mercado mundial; y congeló los activos venezolanos en el exterior – o los transfirió al control de la oposición.
Washington puso bajo sospecha todas las transacciones vinculadas a Venezuela, lo que llevó al bloqueo de canales financieros con instituciones de otras naciones.

