Ecuador amplía militarización e inmunidad penal de extranjeros

Ecuador ha venido profundizando la militarización de la seguridad pública y las alianzas con Estados Unidos en medio de un estado de excepción decretado en la mayor parte del país. El país también otorgó inmunidad penal a civiles, militares y extranjeros involucrados en la represión estatal.
El estado de emergencia suspendió los derechos constitucionales a la inviolabilidad del domicilio y de la correspondencia, con la posibilidad de utilizar a las Fuerzas Armadas en acciones de seguridad pública.
En este contexto, el principal partido de oposición del país, Revolución Ciudadana, liderado por el expresidente Rafael Correa, tiene suspendido su registro electoral y es poco probable que participe en las elecciones municipales de noviembre de 2026. Además, líderes políticos y sociales denuncian persecución contra críticos del gobierno.
En respuesta, movimientos sociales y sindicatos intentan abrir un proceso para revocar el mandato del presidente Daniel Noboa y expertos denuncian el “autoritarismo” del gobierno.
La socióloga Irene León, directora de la Fundación de Estudios, Acción y Participación Social del Ecuador (Fedaeps), afirma que la ola de militarización, si bien no ha reducido la violencia de las pandillas, sí ha sido utilizada para perseguir a opositores políticos. En los últimos años, Ecuador se ha convertido en uno de los países más violentos de América Latina y del mundo, entre otras razones, porque se ha convertido en una de las principales rutas de exportación de la cocaína producida en Perú y Colombia hacia América del Norte y Europa.
“Hay una militarización generalizada y presencia policial con más de 900 días en estados de emergencia recurrentes. La excepción aquí es no estar en estado de excepción”, afirmó el experto.
Para el sociólogo, la acción del Estado no está diseñada para responder a problemas de seguridad, sino para servir a los intereses geopolíticos de Estados Unidos en América Latina y silenciar a los opositores.
“Hay evidencia de un aumento en la persecución a actores sociales y movimientos políticos de oposición, así como a organizaciones indígenas y población afrodescendiente”, agregó.
Estados Unidos y Ecuador
Este lunes (22), Ecuador y Estados Unidos firmaron un acuerdo de cooperación para operaciones en la frontera norte del país sudamericano que prevé el “intercambio de información” y la coordinación entre la policía y las fuerzas armadas de ambos países.
Se implementará un proyecto piloto en la frontera con Colombia, que luego podrá replicarse en otras regiones del país, según informó el Ministerio de Defensa ecuatoriano.
El acuerdo fue firmado una semana después de que el presidente Daniel Noboa decretara un nuevo estado de emergencia, por 60 días, en diez provincias del país. Noboa alegó “grave conmoción interna” por el aumento de la delincuencia.
Apenas la semana pasada, en un decreto publicado el 18 de junio, Noboa volvió a establecer que el país vive un “conflicto armado interno” y otorgó inmunidad penal a agentes del Estado, civiles y militares, así como a extranjeros, que sean acusados de abusos en acciones de represión estatal.
El decreto también prevé la cooperación con otros “Estados”. En octubre de 2025, Ecuador e Israel firmaron acuerdos en materia de seguridad, inteligencia, defensa e intercambio de tecnología.
represión estatal
Acción militar en las calles de Quito, en enero de 2026 – Reuters/IVAN ALVARADO
Los nuevos decretos sobre estado de excepción y conflicto armado interno aumentan el temor de organizaciones sociales y de derechos humanos ante el riesgo de abusos por parte de agentes del Estado. La Comisión de Personas Desaparecidas de la ONU expresó “alarma” ante denuncias de desaparición forzada de 51 víctimas, entre ellas niños
“Supuestamente perpetrados por fuerzas de seguridad —incluidas las Fuerzas Armadas— durante operaciones de seguridad entre 2024 y 2025, afectando principalmente a ciudadanos afroecuatorianos en las provincias de Esmeraldas, Guayas y Los Ríos”, dijo el Comité de la ONU, en una sesión en marzo de este año.
El Comité pidió a Ecuador que “abandone este enfoque y fortalezca las fuerzas de seguridad civiles”. A su vez, Noboa dijo que el estado de excepción es necesario para combatir la delincuencia, argumentando que la legislación limita el accionar de las fuerzas de seguridad.
“Esta tendencia [de crescimento da violência] demuestra que las estructuras criminales mantienen una alta capacidad de adaptación y reorganización, aprovechando las limitaciones del ordenamiento jurídico ordinario para recuperar áreas de influencia y fortalecer sus economías ilícitas”, señala un documento gubernamental.
Violencia y represión
El país fue noticia internacional en medio de sangrientos disturbios carcelarios, en particular, cuando un grupo criminal invadió una estación de televisión, en vivo, en medio de una ola de ataques, en enero de 2024.
Nayib Bukele, presidente de El Salvador – REUTERS/José Cabezas/Archivo/Reproducción prohibida
En este contexto, Noboa viene adoptando una agenda de seguridad pública similar a la de Nayib Bukele, presidente de El Salvador, designado por políticos de derecha y extrema derecha de América Latina como referente en la lucha contra el crimen. Por otro lado, a Bukele se le critica por gobernar el país centroamericano como un dictador autocrático.
Entre las medidas, Ecuador adoptó la clasificación de terrorista para designar grupos criminales. También utiliza ostensiblemente a las Fuerzas Armadas para combatir el crimen y abrió una mega prisión de máxima seguridad, en noviembre de 2025, en la línea de Bukele.
A diferencia de El Salvador, donde los datos oficiales muestran una caída de la violencia, el año 2025 fue el más violento en la historia de Ecuador. Hasta 2021, el país no enfrentó problemas tan agudos en materia de seguridad pública.
El año pasado se registraron 9.216 homicidios dolosos, un aumento del 30,5% respecto a 2024, según datos oficiales recopilados por el Observatorio Ecuatoriano del Crimen Organizado.
En 2018 se produjeron 996 homicidios en una población de más de 18 millones de habitantes. En estos siete años, el aumento de homicidios alcanzó el 925%, convirtiendo a Ecuador en uno de los diez países más violentos del mundo.
“La escalada de violencia ha afectado a una porción cada vez mayor de la población de Ecuador. Más del 70% de los 18 millones de habitantes del país estuvieron expuestos a la violencia del crimen organizado en 2025, más que cualquier otro país de América Latina”, afirma Armed Conflict Location & Event Data (ACLED).
Crecen las organizaciones criminales
La organización ACLED agregó que la agenda de militarización de Noboa no ha dado resultados efectivos en el combate a las organizaciones. Según la entidad, Ecuador tiene actualmente 37 grupos criminales activos, frente a 24 en 2023.
“El debilitamiento del grupo de Los Choneros tras la extradición [aos EUA] La muerte de su líder, José Adolfo Macías Villamar, conocido como “Fito”, a mediados de 2025, fue aprovechada por la banda de Los Lobos para ganar terreno en los bastiones de su rival, contribuyendo a una escalada de violencia”, dice ACLED.
José Adolfo Macías Villamar, mejor conocido como Fito. Foto: Reproducción/X/@lupaycedazo – Reproducción/X/@lupaycedazo
Revés democrático
Movimientos indígenas y sindicales denuncian que se congelaron cuentas bancarias de dirigentes críticos al gobierno, en medio de la movilización para iniciar el proceso de revocación del mandato del presidente Daniel Noboa, tal como lo establece el artículo 105 de la Constitución.
La vicepresidenta de la Confederación de Pueblos Kichwa del Ecuador (Ecuarunari), Vicenta Chuma, denunció persecución en medio de la movilización popular contra el gobierno.
“El gobierno nos está persiguiendo. A Ecuarunari le bloquearon las cuentas. No tenemos dinero, ni un centavo para el bus. A otros dirigentes les bloquearon las cuentas. ¿Somos narcos? ¿Tenemos mucho dinero?”, criticó.
Cuentas bancarias están congeladas por la Unidad de Análisis Económico y Financiero (UAFE) de Ecuador, entidad que combate el lavado de dinero en el sistema financiero, según registra Human Rights Watch desde 2025.
Las organizaciones denuncian también que el gobierno y el Consejo Nacional Electoral (CNE) han obstaculizado y retrasado los trámites legales necesarios para revocar el mandato presidencial.
Oposición suspendida y alcaldes arrestados
La socióloga Irene León también criticó la suspensión de nueve meses del principal partido opositor del país por decisión de un juez único del Tribunal Contencioso Electoral (TCE), ocurrida en marzo.
“El partido está ilegalmente prohibido, sin ningún juicio para determinar los motivos de su prohibición. Simplemente fue prohibido de forma arbitraria y autoritaria, y no podrá participar directamente en las elecciones de noviembre”, afirmó.
El TCE suspendió Revolución Ciudadana en medio de una investigación por presunto financiamiento externo ilegal, durante las elecciones de 2023. El partido acusa persecución política.
La especialista Irene León también cita casos de detenciones, sin condena, de importantes alcaldes de la oposición.
“La represión se intensificó aún más con la detención, o suspensión de derechos políticos, de alcaldes de las principales ciudades del campo progresista del país, como Guayaquil, Cuenca y Esmeraldas”, comentó.
El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, fue arrestado en febrero de 2026 acusado de lavado de dinero en una investigación sobre venta ilegal de combustible. La defensa alega persecución política.
Activista asesinado
La activista polaca Monika Silva Koniuszek. – Monika Silva Koniuszek/Archivo personal
Otro caso que cobró repercusión dentro y fuera del país fue el asesinato de la activista anticorrupción Monika Silva Koniuszek, de 41 años, encontrada muerta en su casa el 8 de junio de este año.
El Ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, declaró públicamente que los signos apuntaban a un suicidio. El viernes pasado (19), el informe forense concluyó que se trataba de asesinato luego de que el activista sufriera un golpe en la cabeza y fuera estrangulado.
Monika era conocida por denunciar delitos ambientales y de corrupción en Ecuador.
“Denunció situaciones de especulación inmobiliaria, al parecer, por parte de personas de las más altas esferas del poder. Este es un ejemplo de cómo existen gravísimas amenazas contra cualquiera que se oponga a las decisiones cada vez más autocráticas que se están tomando aquí”, comentó la socióloga Irene León.
