¿El botón al lado del paso de peatones realmente sirve para algo? Resolvimos este misterio

Llegas al paso de peatones. El pequeño es rojo. Pulsas el pulsador más cercano para solicitar prioridad. Espera. De nuevo. Y otra vez. Después de dos largos minutos y medio, cuando por fin el semáforo se pone en verde, es imposible saber si es gracias a la presión de tu dedo o si habría terminado sucediendo. ¿Cómo funcionan los botones de paso de peatones? ¿Realmente sirven para algo o son simples placebos para hacernos esperar? TIENE 20 minutoshemos desvelado el misterio.
Primera respuesta: sí, en la mayoría de los casos el botón realmente funciona. “Cuando se pulsa el “botón de llamada de peatones”, se envía una señal al controlador, la máquina que gestiona los semáforos y el tráfico en el cruce”, explica Mathias Lou, director técnico adjunto de Aximum, filial del grupo Colas, uno de los líderes mundiales en infraestructuras de transporte. Estamos tranquilos.
La intersección, un pequeño acto de equilibrio
Pero ¿por qué la espera parece tan larga? “La máquina intentará dar luz verde a un peatón lo más rápido posible, respetando ciertos criterios”, continúa Mathias Lou. Lo más rápido posible… pero no de inmediato. Porque una intersección es un acto de equilibrio. El sistema debe gestionar el tráfico de coches, autobuses, bicicletas y peatones respetando las normas de seguridad. La ley francesa establece que las luces rojas no deben exceder los 120 segundos, excepto en condiciones especiales, y las luces verdes deben durar más de seis segundos. Por tanto, es imposible interrumpir todo en cuanto un transeúnte pulsa el botón.
En determinados pasos de peatones situados fuera de las principales intersecciones, el semáforo puede incluso permanecer en rojo mientras no se registre ninguna solicitud. La instalación y configuración de estos botones depende por tanto de cada ubicación. Sobre todo porque “no es en absoluto obligatorio instalar este tipo de dispositivos”, recuerda el subdirector técnico de Aximum. Es cada comunidad la que decide, en función de la configuración del cruce y de las necesidades de los usuarios. Cerema, el organismo público de referencia en movilidad y planificación, también recuerda que hay que utilizar la iluminación con moderación en la disposición de los cruces.
Nuevas tecnologías en estudio
Pero este famoso botón bien podría estar acercándose a su jubilación. Las alternativas aprovechan las innovaciones tecnológicas. “Hay sensores o cámaras inteligentes, que utilizan IA, que reemplazan la necesidad de que un peatón presione el botón para pedir la luz verde”, dice Mathias Lou. A partir de las imágenes, los algoritmos pueden analizar el comportamiento de los usuarios y deducir si están a punto de cruzar el paso de cebra. En Toulouse, una start-up local, WISp Solutions, experimenta desde 2025 con una IA que optimiza el funcionamiento de los semáforos, como señalan, por ejemplo, nuestros compañeros de Actu.
Para gestionar mejor el comportamiento de los peatones ante los semáforos en rojo, en Francia se está probando otra innovación: la cuenta atrás. En 2025, París experimentó con sistemas de conteo del tiempo de los peatones en varios lugares de la capital, como en el número 112 de la rue de Rennes. “Nos dimos cuenta de que los peatones estaban dispuestos a esperar un poco más si tenían un cronómetro que indicaba cuándo el semáforo iba a ponerse verde”, confirma Mathias Lou. E incluso si algún día queda obsoleto, el botón de llamada para peatones conservará una función esencial: servir de alivio cuando lo presiones frenéticamente, con prisa por cruzar.

