Comunidad de la costa de Bahía sufre contaminación de playas desde hace 100 días

En el borde de la playa de São Tomé do Paripe, en Salvador (BA), el electricista Jocivaldo Nascimento, de 48 años, sintió que el viento traía una pesadilla a través de la ventana. La brisa del mar se convirtió en olor a amoníaco. Fue a la playa, a dos minutos caminando desde su casa. No fue necesario cavar más de un pie de arena para encontrar un líquido fétido y verdoso.
Esto ocurrió el 19 de febrero, un episodio que cumple 100 días, este sábado (30), de un dolor de cabeza que parece no tener fin.
Jocivaldo y las más de 18 mil personas que viven en la comunidad esperan que el “paraíso” de otros tiempos vuelva a estar limpio. Según la fiscal Hortênsia Gomes Pinho, del Ministerio Público de Bahía (MPBA), al menos 10.700 personas fueron directamente afectadas. Como la comunidad vive directa o indirectamente de la actividad pesquera, el promotor entiende que allí las familias corren riesgo.
La sospecha, según el fiscal, es que se produjo contaminación química en la Terminal Marítima de Graneles (TMG), actualmente operada por la Terminal Itapuã – Intermarítima. Se suspenden las actividades portuarias. Hasta 2022, Gerdau operó en la misma zona y también debe ser investigada.
“Ya tenemos pruebas del nexo causal y de la autoría de ambas empresas”, afirma el fiscal. Hortênsia sostiene que es necesario adoptar medidas de emergencia, como una barrera hidráulica para interceptar y contener la propagación de la contaminación química. Entre las medidas también se requerirán investigaciones y remediaciones necesarias para la descontaminación.
Contaminación en la comunidad de São Tomé do Paripe – Jocivaldo Nascimento.
Acción ante los tribunales
El fiscal estima que en un plazo de 15 días se deberá presentar una acción pública ante el Tribunal Federal, la cual será suscrita por el Ministerio Público Federal, el Ministerio Público Estatal y la Defensoría Pública Federal.
“Pero sería importante un decreto de emergencia con un registro fiable de las víctimas, para que el juez que recibe esta acción pueda obligar a las empresas a tomar las medidas necesarias en relación con la ayuda a las familias”.
En las inspecciones realizadas por el Instituto de Medio Ambiente y Recursos Hídricos (Inema), con recogidas de agua de mar y arena de playas en ocho puntos distribuidos en la región, se pudieron identificar altas concentraciones de compuestos nitrogenados y metales, principalmente cobre.
“La ampliación del rango de investigación permitió confirmar la presencia de contaminación en el sedimento, biota y agua intersticial de la playa”, señala el informe de los investigadores. Según el instituto, las empresas involucradas (Intermarítima y Gerdau, que operaron la terminal hasta 2022) fueron notificadas para presentar acciones de remediación ambiental de emergencia.
“A partir de los estudios ya requeridos por el organismo, Inema evaluará y determinará la adopción de las medidas definitivas necesarias para mitigar los impactos identificados”.
Incorrecto
Debido a la presencia de residuos y sustancias con potencial riesgo para la salud y el medio ambiente, la zona sigue clasificada como no apta para el baño.
“Inema refuerza la recomendación a la población de evitar la zona donde se produce el material, incluyendo el baño, la pesca y el contacto directo con el agua y sedimentos de la región”.
El electricista Jocivaldo Nascimento recuerda que la perturbación en el aire data en realidad de cuatro años, cuando se descargaban fertilizantes. También aparecieron peces muertos en 2024. Se llamó al Ministerio Público Federal, al Ministerio Público Estatal y a la Policía Civil.
“Como la empresa almacenaba y transportaba fertilizante, lavaban el camino sucio con este material. Y toda esa agua sucia iba al mar”, recuerda el residente.
Jocivaldo Nascimento, a quien le gusta pescar cangrejos blandos, quedó desanimado. “Todo lo que vi frente a mí estaba muerto”. También relata que, durante el Carnaval, los adolescentes suelen frotarse el cuerpo con arena como tradición festiva. “Tres de estos adolescentes quedaron con la piel irritada e incluso con dificultad para respirar”.
La comunidad inició una serie de protestas frente a la empresa. “Intermarítima empezó a transportar estos productos a las 7 am y recién terminó a las 2:30 am, todos los días”, dice Jocivaldo.
La comunidad tiene una reunión mediada por el Ministerio Público cada semana. “Somos una comunidad que vive de la pesca o del comercio en la playa”.
Manifestación comunitaria frente al TMG, en São Tomé do Paripe. – Jocivaldo Nascimento.
Racismo ambiental
La ex concejal de mariscos, Eliete Paraguassu, de Salvador, dijo que recibió información de la comunidad y el 19 de febrero comenzó a trabajar con el ayuntamiento y el gobierno para que se declarara emergencia en el lugar, dada la situación ambiental y también las dificultades económicas que atraviesa la comunidad.
Eliete destacó que la comunidad es tradicional y aún quedan familias quilombolas. “La fuente de ingresos de los residentes proviene de la playa. Al menos 1.000 trabajadores se vieron directamente afectados por la pérdida del mar como forma de vida”. Para ella, el racismo medioambiental puede evidenciarse en la negligencia de las autoridades públicas.
El parlamentario llama la atención sobre el hecho de que la Bahía de Todos os Santos limita con tres municipios y 54 islas.
“Entonces, todo este contaminante se está extendiendo y ya ha llegado a algunas playas de la ciudad de Salvador. Ya han aparecido peces y animales muertos, como tortugas”.
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Penuria
La ama de casa Daniela Vasconcelos, de 41 años, hija y nieta de pescadores de la comunidad, garantiza que este es el peor momento de sus vidas. “No tenía idea de que algún día sería testigo de una situación como ésta, de total desprecio”.
Espera que los responsables de la contaminación del lugar solucionen el problema y también se encarguen de pagar ayuda de emergencia a las familias de la comunidad.
El pasado miércoles (27), hubo una reunión con 56 representantes de la comunidad y también de diferentes autoridades públicas. La fiscal Hortênsia Gomes Pinho, del MP, evalúa que hay “inercia administrativa” principalmente por parte de los órganos municipales ante el desastre ambiental. Según explica, corresponde a la Defensa Civil del municipio emitir un decreto de emergencia y ser firmado por el alcalde.
“El decreto de emergencia es el reconocimiento por parte del municipio de que no podrá enfrentar el problema solo y que necesita apoyo de las agencias federales, incluido apoyo financiero”, dijo el fiscal.
Con el decreto de emergencia es posible solicitar ayuda de emergencia para las 800 familias afectadas. Hortênsia Gomes dice que este papel le corresponde al municipio según la Ley de Política Nacional de Defensa Civil.
Por otro lado, considera que la Secretaría de Salud del municipio ha actuado para brindar apoyo a la comunidad. Sin embargo, la situación de las familias ha empeorado desde el punto de vista social. “Se trata de personas privadas de su estrategia de supervivencia: mariscadores, pescadores, vendedores ambulantes, tenderos, camareros. La situación ha empeorado”.
Desde el inicio de la crisis, el ayuntamiento ha donado 500 cestas básicas de alimentos, pero sin una distribución sistemática de alimentos. El fiscal comentó que las empresas Gerdau e Intermarítima se han atribuido mutuamente responsabilidad por la contaminación de la playa y el mar.
Área de contaminación en São Tomé do Paripe – Jocivaldo Nascimento.
Todavía no existe ningún importe de compensación que se deba exigir a las empresas por la zona contaminada. En relación a las familias, la idea es que se solicite un salario mínimo para cada familia.
“Aquí existe una situación de racismo medioambiental que exige reparación por daños colectivos. Además de la reparación por daños colectivos, las personas que sufrieron pérdidas económicas directas deberían recibir una compensación individual”. El MP estima una población de 10.700 personas afectadas, de las cuales el 91% son negros.
Ayuntamiento
en una nota a El Ayuntamiento de Salvador informa que ha adoptado una serie de medidas, pero que tiene una actuación limitada por ser zona de la Unión. La administración municipal también dice que ha mantenido un diálogo permanente con la comunidad local. “Desde entonces, la gestión municipal viene impulsando acciones de emergencia para ampliar la atención a esta población”.
El ayuntamiento agrega que las iniciativas incluyen la entrega de canastas básicas de alimentos, un restaurante popular gratuito mantenido por el municipio en el barrio y la actualización del Registro Único para el acceso a programas sociales.
“Sin productos peligrosos”, garantiza la empresa
La empresa Intermarítima, también en una nota, dice que ha colaborado con las autoridades y actuado para evaluar las condiciones ambientales del lugar y niega que trabaje con “cualquier producto o material peligroso de color azul o verde, como el que apareció en la arena de la playa en febrero”.
También señala que la red de drenaje de residuos se dirige a la propia planta de tratamiento y no se drena fuera de la terminal. “Hasta la fecha, todos los indicios apuntan a una contaminación ajena a las operaciones de la Terminal de Itapuã”.
Otro alegato hecho por Intermarítima es que, cuando comenzó a operar transporte marítimo a granel, exigió a la empresa vendedora, Gerdau Aços Longos, realizar reparaciones ambientales, ya que en el momento de obtener la licencia ambiental se habría reconocido la existencia de productos contaminantes en el suelo que estarían presentes en la región.
“Lo que vemos hoy es que el plan no fue suficiente, dado que los productos azul y verde no forman parte del funcionamiento actual de la terminal”, acusa.
“Sin pruebas”
También en respuesta a Gerdau, que operó en el sitio hasta 2022, critica a Intermarítima por atribuir la responsabilidad de la contaminación a la empresa, “de forma recurrente y sin pruebas”. “Gerdau operó la referida terminal durante alrededor de 30 años, cumpliendo con todos los requisitos ambientales legales, tanto es así que durante su gestión nunca hubo contaminación de esta gravedad”, afirmó.
Gerdau refutó la tesis de que tuviera alguna relación con la contaminación actual. “Es de destacar también que el nitrógeno amoniacal, identificado en altas concentraciones en las zonas afectadas, es un compuesto cuya aparición está asociada a focos de contaminación recientes, cuando Gerdau ya no operaba en la zona”.
La empresa recibió una propuesta de convenio del Ministerio Público y admitió que podría contribuir con la comunidad, aunque entendía que Intermarítima sería la exclusiva responsable.
“Por liberalidad y sin asumir responsabilidad alguna, (Gerdau) se puso a disposición, a través de esta contrapropuesta, de aportar un porcentaje de ayuda a la comunidad y los costos de las investigaciones, en clara demostración de buena fe y atención a las cuestiones sociales”.
La empresa reiteró que los informes acreditan que, en el momento de la venta, toda la historia ambiental fue debidamente compartida con el comprador, así como con el Inema (Instituto de Medio Ambiente y Recursos Hídricos).
