Avión brasileño transportará alimentos entre ciudades bolivianas

Brasil transportará internamente alimentos entre las ciudades bolivianas de Santa Cruz de La Sierra, la región más baja del país, hasta la capital La Paz. La ayuda humanitaria llega en medio de protestas por la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La operación, que aún no tiene fecha prevista, es coordinada por el Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE), Ministerio de Desarrollo Agrario, en colaboración con el Ministerio de Defensa, que solicitará los aviones a la Fuerza Aérea Brasileña (FAB).
El avión deberá partir de Brasilia hacia La Paz con alimentos, para minimizar los efectos de los cortes de carreteras que ya duran más de tres semanas y que están provocando desabastecimiento en la capital boliviana.
Luego de descargar los insumos, las aeronaves transportarán, de una ciudad a otra, artículos proporcionados por las propias autoridades u otras organizaciones del país andino.
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Llamada telefónica con paz
Lula y el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, en el Palacio del Planalto Marcelo Camargo/
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva habló este lunes (25) con el líder andino, quien solicitó ayuda humanitaria.
En un comunicado, la Presidencia de la República informó que Lula reiteró, durante la llamada con Rodrigo Paz, “su solidaridad con el gobierno y el pueblo bolivianos”, destacando la importancia del “respeto a las instituciones democráticas y al Estado de Derecho”.
“En ese contexto, abogó por que el gobierno y los movimientos sociales eviten recurrir a la violencia y favorezcan el diálogo como forma de superar las diferencias y preservar la paz social”, destacó el comunicado.
Entender
El país andino enfrenta una serie de protestas y cortes de carreteras que se han convertido, en las últimas semanas, en una revuelta popular con la participación de campesinos, indígenas, mineros, maestros y otros sectores sociales.
Las decisiones del nuevo presidente boliviano, que asumió el poder hace apenas seis meses tras casi 20 años de hegemonía de izquierda, venían provocando manifestaciones en el país desde el inicio de su mandato, en diciembre de 2025, con un decreto que eliminó el subsidio a la gasolina.
Las protestas aumentaron después de que campesinos e indígenas acusaran al gobierno de promulgar leyes agrarias con el objetivo de perjudicar a los pequeños agricultores en favor de los grandes empresarios agrícolas.
El gobierno afirma que la ley buscaba fortalecer la agricultura en el país, que atraviesa una grave crisis económica. Debido a la presión popular, la ley fue derogada. Aun así, las protestas crecieron.
Punto muerto
La represión de los hechos ya ha dejado muertos, heridos y llevado a prisión a varios dirigentes.
El gobierno de Rodrigo Paz acusa las protestas de estar vinculadas con narcotraficantes, versión que ha sido apoyada por Estados Unidos (EE.UU.).
Por otro lado, los manifestantes exigen la renuncia del dirigente que, según organizaciones campesinas y mineras, ha perdido las condiciones para gobernar.
El expresidente Evo Morales, señalado por el gobierno boliviano como uno de los instigadores de las protestas, ha sugerido que se convoquen nuevas elecciones o que el gobierno se comprometa a no privatizar más nada, renunciando a las medidas “neoliberales” que ha tomado.


