Empresas agrícolas registran aumento en rotación de directores ejecutivos en Brasil

La rotación de directores generales de empresas del agronegocio en Brasil dio un salto en 2024/2025, con un 25% de las 100 mayores registrando al menos un cambio de director general en el bienio, en un entorno de negocios más desafiante para el sector, que busca líderes con mayor capacidad de ejecución, según una investigación de la consultora Flow Executive Finders.
El dato supone un salto respecto a una encuesta anterior, que había indicado una tasa de renovación del 12% en 2022/2023, según una encuesta enviada a Reuters por la empresa especializada en seleccionar a los más altos ejecutivos.
Según la consultora, los cambios de CEO se impulsaron en un momento en que las empresas del agronegocio -uno de los sectores más expuestos a la volatilidad- buscan profesionales con perfiles capaces de equilibrar la eficiencia operativa y financiera con una visión estratégica de largo plazo.
Algunos segmentos, como la soja y el maíz, han estado lidiando con márgenes más bajos, mayores impagos y una ola de recuperaciones judiciales, mientras que otros se han visto afectados más recientemente por los aranceles estadounidenses.
“Lo que llama la atención no es sólo el volumen, sino el contexto: las empresas son más exigentes en relación a su perfil de liderazgo, buscando ejecutivos con mayor capacidad de ejecución, disciplina financiera y lectura estratégica”, dijo Saulo Ferreira, socio de Flow.
En conjunto, las 100 empresas incluidas en la encuesta suman alrededor de R$ 2 billones en ingresos netos, según la empresa.
Ferreira también destacó que, a pesar del crecimiento de la facturación, la tasa de cambio de CEO del 25% está en línea con lo que se observa en otros mercados.
Pero la investigación también mostró que, en la agroindustria, hubo casos con más de un cambio de liderazgo en el período, lo que tiende a indicar contextos de transformación “más profundos”, ya sea en la estrategia, en el modelo operativo o en la gobernanza de las propias empresas.
“Cambiar de CEO más de una vez en un corto período de tiempo suele indicar desafíos más estructurales, a menudo relacionados con la redefinición de las prioridades empresariales”, evaluó Igor Schultz, socio de Flow.
“Lo que vemos es una evolución del mandato: hemos pasado de un ciclo más orientado al crecimiento y la expansión a un contexto que requiere mayor disciplina en la ejecución, la gestión de riesgos y la asignación de capital”, concluyó.
En cuanto al perfil de las empresas, de las 25 analizadas, el 48% son de propiedad privada, el 24% cotizan en bolsa, el 20% son filiales de multinacionales y el 8% son cooperativas.
Además, el 60% son de gestión familiar.
“En las empresas familiares o privadas, el cambio de director general implica no sólo desempeño y estrategia, sino también cultura, legado y dinámica entre los accionistas. Lo que observamos es una evolución de los modelos de gestión, con mayor apertura a los ejecutivos del mercado”, añadió Schultz.
Para él, este movimiento también está asociado a la mayor sofisticación de las empresas del sector en su relación con el mercado de capitales. Buscan mayor gobernanza, disciplina financiera y previsibilidad de resultados, especialmente en un entorno de menor liquidez, comentó el socio de Flow.



