Ataque versus acuerdo… Trump sigue lanzando críticas contra Irán

¿Hacia qué dirección va el enfrentamiento entre Washington y Teherán? La respuesta a esta pregunta vuelve a ser incierta mientras Donald Trump alterna, el mismo día, entre anuncios amenazadores y declaraciones conciliadoras.
El presidente de Estados Unidos anunció el lunes que había cancelado en el último momento un nuevo ataque que, en su opinión, debería haber tenido lugar el martes contra Irán. Pero también aseguró que había “muy buenas posibilidades” de llegar a un acuerdo con Teherán.
Un cambio de rumbo a petición de los países del Golfo
El inquilino de la Casa Blanca nunca había hablado de este ataque planeado hasta el lunes y un mensaje en su plataforma Truth Social en el que explicaba que había renunciado a esta ofensiva a petición de los líderes de Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, quienes, según él, creen que un acuerdo es posible.
Ante la prensa, estimó entonces que tenía “muy buenas posibilidades” de llegar a un acuerdo con la República Islámica. “Si podemos hacer eso sin arrojarles bombas por todos lados, seré muy feliz”, dijo, afirmando que observó un desarrollo “muy positivo” en las negociaciones con Teherán. Sin embargo, aseguró que Estados Unidos está dispuesto a lanzar un “ataque total y a gran escala contra Irán en cualquier momento, si no se llega a un acuerdo aceptable”. Según él, el acuerdo en cuestión debe garantizar que Irán no adquiera armas nucleares.
Irán dice que está listo para responder militarmente
Del lado iraní, el jefe del mando de las fuerzas armadas, Ali Abdollahi, respondió advirtiendo a “Estados Unidos y sus aliados” contra nuevos “errores estratégicos y de cálculo”. Las fuerzas iraníes tienen “el dedo en el gatillo”, añadió el general, citado por los medios estatales.
Nuestro dossier sobre la guerra en Oriente Medio
En el plano diplomático, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní anunció que había dado respuesta a la nueva propuesta de Estados Unidos, pero sin especificar los detalles. Desde que entró en vigor el alto el fuego el 8 de abril, se han iniciado negociaciones para intentar llegar a un acuerdo, pero las posiciones de las dos partes siguen muy alejadas, especialmente en el aspecto nuclear. Sólo tuvo lugar una sesión de conversaciones entre representantes estadounidenses e iraníes, el 11 de abril en Islamabad, que terminó en fracaso.
Irán reiteró sus demandas, pidiendo en particular la liberación de los activos iraníes congelados en el extranjero y el levantamiento de las sanciones internacionales que asfixian su economía. Según la agencia iraní Fars, Washington exige que Irán mantenga en actividad un solo sitio nuclear y transfiera sus reservas de uranio altamente enriquecido a Estados Unidos. Otra agencia iraní, Tasnim, informó que “los estadounidenses habían acordado en un nuevo texto suspender temporalmente las sanciones petroleras durante el período de discusiones”. Estados Unidos no ha comentado sobre estas declaraciones.

