El fabricante de Sophie la Girafe, defensora del “made in France”, produce en realidad… en China

La información fue revelada el domingo por Mediaparte. Vulli, que fabrica el famoso juguete Sophie la jirafa, admitió el lunes haberlo producido en China. La empresa asegura, sin embargo, que se trata de una situación temporal.
Debido a las dificultades en el ritmo de producción de la nueva fábrica de Saint-Nabord (Vosgos), “Vulli tiene su […] Jirafas “desnudas” en China”, explicó su director, Alain Thirion. “Pero todas las jirafas están acabadas y, sobre todo, controladas una por una en Francia”. La Agencia de Represión del Fraude (DGCCRF) ha abierto una investigación. Cuando fue contactada, la administración indicó que no podía comentar sobre un procedimiento actual.
Vulli ha hecho del made in France su estándar. Sin embargo, la fabricación en China “nunca ha sido un misterio para nadie”, asegura Alain Thirion: “si nos lo preguntaran, lo diríamos. » Según él, la jirafa Sophie se produce allí “en parte” desde hace unos treinta años. Pero en los últimos años, dado que se han acumulado retrasos en la finalización de la fábrica de Saint-Nabord, la empresa ha tenido que recurrir a subcontratistas en China para fabricar “todas” algunas jirafas.
Alain Thirion sigue aspirando, en última instancia, a producir el 100% en Francia, una vez que estén plenamente desarrollados los nuevos procesos de fabricación en la fábrica de Saint-Nabord, que se supone utilizarán la inyección de caucho natural, menos contaminante que los antiguos moldes de yeso. Mediapart, por su parte, afirma que la fabricación del juguete de goma se subcontrata masivamente en Asia “al menos desde 2013”, varios años antes de que se pusiera en marcha la fábrica de Saint-Nabord.
Una mentira “Made in China”, según Mediapart
Los medios de investigación denuncian “una mentira hecha en China”. Explica que tuvo acceso a fotografías de talleres chinos, los juguetes llegaban en contenedores enteros antes de ser empaquetados en Francia, en cajas que promocionaban el origen francés. “Estamos en conversaciones con la DGCCRF” sobre el significado del término “made in France”, declara Alain Thirion.
Alegar un falso origen francés de un producto puede constituir una práctica comercial engañosa, sancionable con una sanción penal de hasta el 10% del volumen de negocios.


