Mensajeros, repartidores, conductores de VTC… Los parlamentarios insisten en su reclasificación como empleados

Varios parlamentarios de izquierda anunciaron, el martes 28 de abril, la inminente presentación de un proyecto de ley destinado a reclasificar a los trabajadores de plataformas (Uber, Uber Eats, Deliveroo, Stuart, etc.) como empleados, en un contexto marcado por la próxima obligación de Francia de transponer una directiva europea que regule este estatuto.
Apoyada en particular por la diputada Danielle Simonnet, esta iniciativa llega unos meses antes de la fecha límite fijada para el 2 de diciembre. En noviembre de 2024, la Unión Europea adoptó un texto destinado a corregir el “falso autónomo” que afectaría a “alrededor de 5,5 millones” de trabajadores, incluidos repartidores, conductores de VTC e incluso ayudantes a domicilio.
Un “sistema de trabajo organizado”
Según Danielle Simonnet, estos trabajadores operan en un “sistema de trabajo organizado” que no implica la iniciativa empresarial por cuenta propia. Subraya que las plataformas “dan instrucciones, pueden controlar (el trabajo realizado) y sancionar”, considerando que “finalmente hay que reconocer la subordinación”.
El texto en preparación, apoyado también por los senadores Pascal Savoldelli y Olivier Jacquin, prevé “la reclasificación obligatoria” de los trabajadores independientes en asalariados. Propone también invertir la carga de la prueba: “corresponde a las plataformas, si se presentan, demostrar que se trata de auténticos independientes”, demostrando en particular que el trabajador es “dueño de sus tarifas, de sus horarios” y no depende “de un algoritmo abstruso”.
Una lista de sanciones en caso de incumplimiento
Los parlamentarios también están considerando sanciones reforzadas. En caso de incumplimiento, las plataformas podrían ser multadas con una multa administrativa de hasta el 5% de su facturación por trabajador, o incluso disolverse en caso de reincidencia.
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Por su parte, el gobierno lanzó una “misión de consulta” encomendada a Jérôme Marchand-Arvier, Nathalie Collin y Antonin Bergeaud. Este enfoque se inscribe en la preparación de la transposición de la directiva europea, mientras que el estatuto independiente de los trabajadores de plataformas sigue siendo cuestionado desde hace varios años, incluso ante los tribunales franceses, que ya han condenado a determinadas empresas por trabajo oculto.


