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François Ruffin lanza su campaña como defensor de los “trabajadores esenciales”

Deplora un Estado donde “el dividendo es el rey” y promete defender a los “trabajadores esenciales” cobrando impuestos a sus empleadores más ricos. François Ruffin lanzó el sábado su campaña para las elecciones presidenciales de 2027 en Lyon.

En una primera “entrevista de trabajo” para el Elíseo, escrita ante cuatro de estos trabajadores o desempleados, el diputado que rompió con LFI atacó también a la Agrupación Nacional y a su presidente Jordan Bardella, que “dicen defender a los trabajadores” pero se aliaron con “Medef” y buscan dinero “en bancos rusos o en fondos de inversión estadounidenses”.

Critica una Francia donde “reinan los privilegios”

Ante unos 2.000 seguidores presentes en esta reunión, el diputado por Somme y presidente del partido Debout! no tuvo una sola palabra para las primarias de izquierda fuera del LFI en las que se comprometió a participar, sin especificar si mantendría su candidatura en caso de que no se llevara a cabo.

Citando profesiones “muy arduas” pero muy mal remuneradas, cuidadores, amas de casa, AESH, profesores, trabajadores industriales, transportistas, jóvenes con contratos temporales o de duración determinada, etc., fustigó, criticando a Emmanuel Macron, una Francia donde “reinan los privilegios”, en particular “los privilegios fiscales para los multimillonarios que pagan menos impuestos que sus secretarias”.

Sin mencionarlo en su discurso, distribuyó un “Cuaderno de campaña” titulado “Trabajadores esenciales”, aquellos que “en la primera y segunda línea sostuvieron al país” durante la crisis del Covid sin mejorar su “reconocimiento y remuneración”.

El salario mínimo en 1.700 euros netos

En un capítulo titulado “Nuestras propuestas”, apuesta en particular por una “desestimación y una revalorización” de los bajos salarios, una estricta indexación en función de la inflación, una doble remuneración por horas “atípicas” (antes de las 8 horas y después de las 18 horas), la garantía de una jubilación anticipada “para compensar las fatigas”, o incluso “el fin del uso abusivo del trabajo temporal”.

Entre vítores, también prometió aumentar el salario mínimo a 1.700 euros netos mensuales y, “como emergencia tan pronto como lleguemos al poder”, el pago por parte de los empresarios de “una bonificación obligatoria de 1.000 euros sin cotizaciones ni impuestos” para los empleados con ingresos más bajos.

“Seré un presidente con salario mínimo”

Criticando a los grandes grupos “como LVMH” que “consiguen recibir más ayuda pública” que los pequeños empresarios “pagando menos impuestos que ellos”, prometió “restaurar” la proporcionalidad de los esfuerzos, en particular convocando, si es elegido, “estados generales de fiscalidad y protección social”.

“Soy diputado por el salario mínimo y también seré presidente por el salario mínimo”, lanzó también François Ruffin. Siempre ha asegurado donar a sus asociaciones o obras la parte de su asignación parlamentaria que supere el salario mínimo.

Juan Pablo Broin

Es editor jefe con formación académica en periodismo, cursada en una universidad de Buenos Aires, Argentina. Su enfoque combina rigor informativo y criterio editorial, con especial atención a la verificación de fuentes y la claridad en la narrativa.

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