Hungría violó la ley de la Unión Europea al marginar a las personas LGBT+

Una ley “contraria a la identidad misma de la Unión”. El martes, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) falló: Hungría violó la ley al “estigmatizar y marginar” a las personas LGBT+ con su ley de 2021, destinada a introducir medidas más duras contra los pedófilos y proteger a los menores, restringiendo también el acceso a contenidos LGBT en los medios de comunicación o las librerías.
Desde su entrada en vigor, por ejemplo, se ha prohibido a los medios audiovisuales emitir contenidos LGBT+ durante el día y a las tiendas vender productos sobre esta temática en un radio de 200 metros alrededor de iglesias y escuelas. Algunas librerías incluso han sido multadas por distribuir novelas gráficas y otros títulos protagonizados por personajes LGBT+ en sus secciones infantiles, denunció la ONG “Reclaim”, que defiende a estas minorías sexuales.
Refuerzo del estigma
“Esta ley es contraria a la identidad misma de la Unión como orden jurídico común en una sociedad caracterizada por el pluralismo”, afirmó el máximo tribunal europeo. El propio título de la ley asocia a las personas no cisgénero “con la delincuencia pedófila”, lo que puede reforzar su estigmatización y “generar comportamientos de odio hacia ellas”, añade.
Esta disputa constituye uno de los enfrentamientos más sonados en materia de derechos humanos que enfrenta al gobierno húngaro del nacionalista Viktor Orbán con sus socios de la UE. Un total de dieciséis países miembros, entre ellos Francia y Alemania, así como el Parlamento Europeo se han sumado a la acción judicial interpuesta por la Comisión, la primera que afecta a un Estado miembro. Bruselas había anunciado la remisión al TJUE en julio de 2022.
“Historia”
En una reacción conjunta, varias ONG de Hungría, incluidas Amnistía Internacional y el Comité de Helsinki, acogieron con agrado una decisión “histórica”. Confirma “que la política de exclusión y estigmatización del gobierno de Orban no tiene cabida en la UE”, subrayan estas ONG, que celebran también que el Tribunal constate “por primera vez una violación de los valores comunes”.
Después de dieciséis años en el poder, Viktor Orbán perdió las elecciones legislativas del 12 de abril. Su sucesor, el conservador Péter Magyar, envió un mensaje a la comunidad LGBT+ la noche de su victoria, declarando que Hungría había decidido que quería ser un país donde “nadie sea estigmatizado por amar de manera diferente o diferente a la mayoría”.

