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El Ministro de Trabajo rechaza la idea de que el 8 de marzo sea festivo

El ministro de Trabajo, Jean-Pierre Farandou, despide, en una entrevista concedida a Domingo de tribunala idea, apoyada por la CGT, de establecer un nuevo feriado el 8 de marzo, día internacional de los derechos de la mujer.

En medio de un debate sobre la posibilidad de que panaderos y floristas hagan trabajar a sus empleados el 1 de mayo, día tradicionalmente libre remunerado, la secretaria general de la central Sophie Binet pidió el viernes que se establezca un día festivo el 8 de marzo: “Tenemos una media de 11 días festivos” en Francia, “frente a 12 de media en la Unión Europea. Por eso queremos un nuevo día festivo el 8 de marzo, día internacional de lucha por los derechos de las mujeres, que debe convertirse, como el 1 de mayo, en un festivo, no laborable y remunerado”, dijo.

Trabajar más o trabajar no menos

Cuestionado al respecto por el Domingo de tribunaJean-Pierre Farandou responde que “quiere sobre todo que más franceses trabajen -pienso en los jóvenes y en los empleados más experimentados- para permitir a Francia producir más, seguir siendo soberana y también financiar su modelo social”.

“Pero”, añade, “obviamente quiero reiterar la importancia del 8 de marzo y la igualdad de género en el mundo del trabajo”.

Una dirección para los interlocutores sociales

En cuanto al acuerdo alcanzado con los panaderos y floristas artesanos en torno al trabajo el 1 de mayo, el Ministro de Trabajo se dijo “contento” de haber “logrado encontrar una solución a través del diálogo social” que respete “el símbolo del 1 de mayo”.

Por el contrario, deplora el rechazo por parte de la Asamblea Nacional, en primera lectura, del texto de ley que incorpora el acuerdo entre organizaciones patronales y sindicales sobre despidos convencionales.

“Con este rechazo, algunos quieren perturbar la socialdemocracia”, cree Jean-Pierre Farandou, que advierte que en el momento de la votación en segunda lectura “no debemos modificar ni una sola coma de este acuerdo, de lo contrario modificaríamos el equilibrio encontrado por los interlocutores sociales” y “esto sería no respetarlos”.

Para mantener vivo el diálogo social, anunció también su intención de transformar “el histórico Ministerio de Trabajo, rue de Grenelle, en París, hoy desocupado” en un lugar abierto a los interlocutores sociales, y de renovar las “bolsas de trabajo, un patrimonio esencial de nuestra historia social que a menudo se degrada”.

Juan Pablo Broin

Es editor jefe con formación académica en periodismo, cursada en una universidad de Buenos Aires, Argentina. Su enfoque combina rigor informativo y criterio editorial, con especial atención a la verificación de fuentes y la claridad en la narrativa.

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