Río tendrá una ley contra el abuso a las mujeres en el transporte público

A partir de ahora, Río de Janeiro contará con la Política de Estado para Prevenir y Combatir el Abuso contra las Mujeres en el Transporte Público de Pasajeros. Esto es lo que indica la ley promulgada por el gobernador en funciones, el juez Ricardo Couto, y publicada este viernes (17) en el Gaceta Oficial. La iniciativa amplía el conjunto de medidas de protección para las mujeres cariocas adoptadas por el Ejecutivo.
La nueva política se aplica exclusivamente a los conductores de transporte público de pasajeros, transporte de aplicaciones y taxis. Incluye actuaciones como protocolos de actuación para conductores y otros profesionales del transporte público de viajeros ante situaciones de violencia contra las mujeres en el interior de los vehículos, priorizando la asistencia a la víctima y el contacto inmediato por parte de las autoridades policiales.
La diputada Lilian Behring (PCdoB), autora del proyecto, destacó que la iniciativa nació de la necesidad de afrontar una realidad que aún está presente en el día a día de muchas mujeres.
“Esta ley nació de escuchar a las mujeres que sienten miedo al utilizar el transporte público. No es aceptable que un espacio de desplazamiento se convierta en un entorno de violencia e inseguridad”.
Entre las medidas previstas está la posibilidad de formar a los profesionales del sector para que sepan identificar situaciones de riesgo y actuar adecuadamente, contribuyendo a la protección de los pasajeros.
“Nuestro objetivo es orientar y preparar a estos profesionales para que sepan actuar. Muchas veces, una acción rápida puede detener una situación violenta y garantizar la protección de la víctima”, explicó Lilian.
La ley también determina que el Departamento de Transporte por Carretera de Río de Janeiro (Detro) proporcione un canal de orientación y envío de denuncias a las autoridades.
Para la parlamentaria, la medida fortalece la red de protección y amplía el acceso de las mujeres a los mecanismos de denuncia.
“Crear un canal dentro del propio sistema de transporte está facilitando el camino para que estas mujeres sean escuchadas y acogidas. Es transformar la estructura en protección real”, añadió.


