Conozca qué es la interdicción judicial, medida adoptada por la familia de FHC

La interdicción judicial o tutela de una persona es una medida excepcional, basada en informes médicos, que reconoce la incapacidad cognitiva para gestionar la propia vida, especialmente en casos de enfermedades como el Alzheimer.
El asunto salió a la luz esta semana, con la noticia de que el Tribunal de São Paulo ordenó, el pasado miércoles (15), la interdicción del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, 94 años, a petición de sus hijos. FHC padece Alzheimer en estado avanzado y con la decisión ya no será responsable de sus actos civiles, vida financiera y patrimonio.
Según la abogada Fabiana Longhi Vieira Franz, especialista en gerontología de la Sociedad Brasileña de Geriatría y Gerontología (SBGG), el tema está presente en la realidad de muchas familias, principalmente porque llama la atención sobre la capacidad civil de las personas mayores y los límites entre autonomía y protección.
“Se trata de un reconocimiento judicial de la incapacidad cognitiva de una persona para administrar su patrimonio y su bienestar, con el nombramiento de un responsable de ese cuidado”, explicó.
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Fabiana destaca que la medida no implica necesariamente una pérdida total de autonomía, pues la tutela se define de manera proporcional a las necesidades del caso y, en general, se restringe a actos patrimoniales, sin afectar derechos existenciales, como el de ir y venir o el de votar, por ejemplo.
“La intervención judicial se hace necesaria cuando existe riesgo para la persona o para terceros, o incluso en situaciones de negligencia en el autocuidado. En este escenario, la participación de la familia es fundamental. La interdicción debe entenderse como una forma de protección. El proceso también prevé la rendición de cuentas ante el Poder Judicial, lo que ayuda a evitar abusos y garantizar el bienestar de la persona tutelada”, destacó.
El especialista también reforzó que, para las familias que enfrentan esta realidad, la orientación es buscar evaluación médica ante signos de deterioro cognitivo y conducir el proceso con diálogo y respeto. “El objetivo es preservar la dignidad, garantizando la seguridad sin vulnerar derechos”.
Casos en los que se puede aplicar
La interdicción judicial es un proceso judicial en el que se declara que la persona no tiene capacidad total o parcial para tomar decisiones sobre su propia vida civil, como administrar bienes o firmar contratos. El objetivo es asegurar que ella no resulte perjudicada por no poder expresar su voluntad o comprender las consecuencias de sus acciones.
Según el Código Civil, la medida se puede aplicar a personas que se ajusten a los siguientes perfiles:
- Personas incapaces de expresar su voluntad, por causas temporales o permanentes como coma, parálisis cerebral severa o enfermedades degenerativas en estado avanzado;
- Personas con enfermedades mentales o limitaciones cognitivas, como Alzheimer, demencia o esquizofrenia, que les dificulten la gestión de su propio patrimonio;
- Borrachos habituales y drogadictos;
- Personas con drogadicción o alcoholismo severo que comprometa su capacidad para tomar decisiones civiles y financieras lúcidas;
- Individuos que gastan su patrimonio de forma compulsiva y descontrolada, hasta el punto de poner en riesgo su propio sustento y el de su familia.


