Museo Pontal acoge Festival de Culturas Indígenas en Río de Janeiro

El Festival de las Culturas Indígenas en el Museu do Pontal, en Barra da Tijuca, suroeste de Río, comienza este sábado (11) y se prolongará hasta el domingo (12), promete movilizar una vez más al público mostrando los conocimientos, las experiencias y la fuerza de los pueblos originarios.
En esta 3ª edición, las actividades contarán con la participación de representantes de los pueblos Wauja, Guajajara, Xakriabá, Kaiapó, Kamayurá, Puri, Pataxó, Wapixana, Guarani Mbyá y Guarani Tenonderã, quienes coordinarán experiencias de vida, además de presentar rituales, danzas y música ancestrales. El programa gratuito incluye una feria gastronómica.
niños y mujeres
El Museo del Pontal suele dedicar parte de su programa de eventos a actividades infantiles. Esta vez, habrá integración con los niños de Aldeia Mata Verde Bonita, en Maricá, en la región metropolitana de Río, que realizarán juegos tradicionales este sábado, a partir de las 10 horas.
El mismo día, el programa también incluye una agenda para mujeres, que podrán participar, a las 11:30, de un taller con técnicas de modelado de vasijas de barro, que será presentado por indígenas del pueblo Wauja, de Mato Grosso. De 12:30 a 13:00 horas, se realizarán demostraciones sobre los rituales de la Fiesta de la Mujer – Yamurikumã, con danzas, cantos y pinturas con genipapo y achiote que forman parte de la ceremonia tradicional.
También el sábado, a las 15.30 horas, el pescador y artesano de la aldea Kamayurá, en el Parque Indígena Xingu, Taware Kamayurá, contará historias y traerá información sobre rituales ancestrales como el Kuarup. Todas las actividades del museo son gratuitas y están sujetas a aforo.
Exhibición
Uno de los platos fuertes del Festival de las Culturas Indígenas de este año es la exposición individual Roraimarte III de Gustavo Caboco, artista indígena del pueblo Wapixana, que nació en Curitiba y, a los 10 años, se mudó a Roraima. Para el artista, esta presentación en Río es importante porque forma parte de la investigación que viene realizando sobre las historias de Wapixana, que une la exposición Macunaíma é Duwid, en São Paulo, con otras que tienen lugar en malocas, en Roraima.
“Es una exposición que termina conectando otros territorios”, dijo en entrevista con .
Los movimientos de indígenas hacia diversos territorios y la producción de memoria a partir de una inusual conexión entre el monte Roraima, considerado lugar sagrado para los pueblos amazónicos, y el planeta Marte, centra la exposición Roraimarte III, con fotografías, pinturas y esculturas que resaltan estos procesos. La inauguración está prevista para este sábado, a las 15.00 horas. El artista estará presente para conversar, acompañado de los comisarios de la exposición y directores del Museu do Pontal, Angela Mascelani y Lucas Van de Beuque.
Caboco dijo que esta conexión surgió a partir del nombre que le dio la NASA, agencia espacial de Estados Unidos, a una parte del territorio de Marte llamada Roraima, pues se notó que el suelo allí es similar al del Monte Roraima y el concepto que tiene el pueblo Wapixana de que el Monte Roraima es el origen del mundo.
“He trabajado duro para no borrar la memoria Wapixana y cómo el arte puede fortalecer las relaciones dentro del campo indígena”, dijo Caboco, agregando que esta acción refuerza el involucramiento de los jóvenes indígenas en sus propias culturas.
Gustavo Caboco dijo que despertó con el arte luego de recibir una cámara de manos de su madre, quien es Wapixana. Ella, que a los 10 años fue secuestrada por un misionero y llevada a Boa Vista, empezó a trabajar como empleada doméstica. Ya adulta se mudó a Curitiba y 30 años después, cuando regresó con su hijo niño al territorio Wapixana, quiso que él tomara fotografías para preservar la memoria de su pueblo. “Considero hoy como una primera obra que propone un regreso a la maloca, a la tierra que me ubica en el mundo”, reveló.
Caboco también dijo que otra influencia que recibió de su madre viene de cuando la acompañaba al estudio de costura que ella instaló en Curitiba. Allí escuchaba las historias guardadas en su memoria sobre cómo era la vida en la maloca y sobre el paisaje de Roraima.
Para el director ejecutivo del Museo, Lucas Van de Beuque, llevar esta exposición al Museo del Pontal es especialmente oportuno en este momento de reanudación de las misiones espaciales en el marco del Programa Artemis, que marca un nuevo ciclo de exploración espacial y de presencia humana en la Luna.
“Si, por un lado, estas iniciativas apuntan a la ampliación de los horizontes tecnológicos, científicos y cosmológicos, por el otro, también reactivan cuestiones históricas vinculadas a la ocupación, la denominación y la disputa de territorios, ahora proyectadas más allá de la Tierra”, informó al .
Gustavo Caboco destacó otra característica de las Wapixanas. Como están ubicados en la frontera entre Brasil y la Guayana Británica, dominan ambos idiomas. “Nuestro pueblo estaba dividido, y hoy hay gente wapixana que habla inglés porque crecieron en Guyana y otros hablan portugués, pero nuestra lengua wapixana también está viva en estos dos países”, puntualizó.
Para la directora del Museu do Pontal, Angela Mascelani, la producción de Gustavo Caboco es hermosa y visualmente muy impactante porque transforma su pensamiento en una obra de arte y provoca en el público el deseo de conocer las cuestiones que plantea el artista.
“El hecho de que traiga una discusión sobre el desplazamiento forzado y sobre diferentes mundos que se conectan lleva a un tema muy actual de lo que estamos viviendo como población mundial. Tiene esa actualidad al mismo tiempo que habla de su historia de vida”, dijo.
“Es un honor ser anfitrión de este artista que también pone en discusión lo que significa ser indígena hoy, desmantelando estereotipos que por tanto tiempo sirvieron de base para pensar la problemática indígena”, concluyó.
niños y mujeres
El Museo del Pontal suele dedicar parte de su programa de eventos a actividades infantiles. Esta vez, habrá integración con los niños de Aldeia Mata Verde Bonita, en Maricá, en la región metropolitana de Río, que realizarán juegos tradicionales este sábado, a partir de las 10 horas.
El programa también prevé, el mismo día, una agenda para mujeres, que podrán participar, a las 11h30, de un taller de vasijas de barro que será presentado por indígenas del pueblo Wauja, de Mato Grosso. A las 12:30, presentan la Fiesta de la Mujer – Yamurikumã, ritual que celebra la fuerza de las mujeres del Alto Xingu.
El domingo (12) el programa para niños continúa con sesiones a las 10, 11 y 12 horas. La actividad Bebés en el Museo Pontal será con el cuentacuentos Mel Xakriabá. Presentará en el círculo musical canciones e instrumentos de la nación Xakriabá, uno de los pocos grupos indígenas que habitan Minas Gerais.
El público también se animará a aprender, a las 10.30 horas, el arte de hacer volantes con Carmel Puri. A partir de las 15, será el turno de la artesana Ana Lucia Guajajara, nacida en Aldeia Morro Branco, en Maranhão, de coordinar un taller de collares de semillas. La mujer indígena explicará los significados sagrados de estas piezas.
Música
Este sábado, la programación musical estará a cargo de la Coral de Aldeia Mata Verde Bonita, a las 16:30 horas, y la Coral Mbyá Guarani de Aldeia Sapukai, el domingo, a las 16:00 horas.
Educadores indígenas
El festival está curado por los educadores indígenas Carmel Puri y Pacary Pataxó, quienes viven en Río de Janeiro. Licenciada en pedagogía, investigadora de gráfica de otras etnias y agricultora urbana, la educadora de arte Carmel es también coordinadora del colectivo femenino Sementes da Terra, un proyecto que incentiva la siembra de semillas fuera de los territorios indígenas.
Pacary Pataxó, nacido en la aldea Mãe Barra Velha, en el sur de Bahía, llegó a Río cuando ya era adulto. La intención con el cambio era promover la cultura de su gente.
Orador, tallerista, empresario, Pacary pone en práctica, especialmente en las escuelas, la Ley 11.645/8, que exige el estudio de la historia y la cultura afrobrasileña e indígena en las escuelas primarias y secundarias públicas y privadas de Brasil.
A través de canciones, danzas, pinturas corporales y cuentos, el educador indígena refuerza la necesidad de preservar la naturaleza, la cultura de su pueblo y de los pueblos originarios.
“Este festival está cubierto por una programación que, por un lado, se centra en los rituales, pero también en la danza, en el cuerpo en las canciones, en las formas asociativas que tienen lugar en las comunidades indígenas brasileñas. Es enormemente rico poder acercar estas experiencias al público”, observó la directora del Museo Pontal, Ángela Mascelani. .
El mantenimiento del Festival, que ya va por su tercera edición, según Ángela, se debe al interés del público por la información sobre la cultura indígena y sobre personas provenientes de diferentes etnias.
“Es un universo complejo, amplio, diverso, con muchas variaciones, desde indígenas aldeanos hasta urbanos. Nos parece muy importante, porque el Museo tiene como objetivo difundir las clases populares e incluimos a la población indígena. Es de mucha importancia”, dijo .
El director destacó que el Museo también tiene un enfoque educativo y por ello ofrece excursiones para estudiantes a todas las exposiciones del espacio cultural. Ángela agregó que el hecho de tener dos educadores indígenas curando el festival da la tranquilidad de que el Museo va por el camino correcto.
“Son educadores, son indígenas, personas que traen su historia de vida como experiencia corporal, como experiencia vivida, como primer plano. Para el público es muy interesante tener este contacto”, añadió.
Museo Pontal
Ubicado en la Avenida Célia Ribeiro da Silva Mendes, 3.300, Barra da Tijuca, el Museo Pontal es considerado el espacio de arte popular más grande y significativo del país. La colección, resultado de 45 años de investigación y viajes por todo el país del diseñador francés Jacques Van de Beuque, está compuesta por más de diez mil piezas de 300 artistas, producidas desde el siglo XX.
como llegar alli
Para llegar al museo, los visitantes tienen la opción de utilizar furgonetas gratuitas que saldrán desde la estación de metro Jardim Oceânico, en el acceso A – Lagoa, con parada en el New York City Center.
Las salidas habituales son de 10 a 17 horas, los sábados y domingos, y las furgonetas estarán disponibles para el regreso hasta el final del evento. Como el estacionamiento estará cerrado, el museo recomienda utilizar el transporte oficial del festival, que, a través de la Ley Rouanet, es patrocinado por Shell Brasil, que celebra 113 años de presencia en el país.


