¿Sentencias de prisión para los jefes tecnológicos en el Reino Unido?

El Gobierno británico, que ya había tomado medidas en febrero para imponer la rápida eliminación de Internet de imágenes íntimas distribuidas sin consentimiento, tras el escándalo de los deepfakes sexuales generados por la herramienta de inteligencia artificial Grok, anunció este viernes que se podrían imponer penas de prisión a los jefes tecnológicos recalcitrantes.
“Los líderes del sector tecnológico podrían ser considerados personalmente responsables si las plataformas no cumplen con las decisiones” del regulador del sector, Ofcom, que les pide que “eliminen imágenes íntimas de personas que hayan sido compartidas sin su consentimiento”, advirtió el gobierno en un comunicado.
Una enmienda presentada por el ejecutivo
El ejecutivo laborista, que tiene mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes, presentó este viernes una enmienda en este sentido a un proyecto de ley que se debate actualmente en el Parlamento. Según esta enmienda, los altos ejecutivos recalcitrantes pueden ser condenados a “prisión de prisión, multa o ambas cosas”.
Según otras enmiendas a este proyecto de ley, también hechas públicas este viernes por el Gobierno, “la posesión o publicación de material pornográfico que represente actos incestuosos o que adultos se hagan pasar por niños” se convertirá en un delito punible con penas de prisión.
“Demasiadas mujeres han visto sus vidas destrozadas porque imágenes íntimas que las mostraban fueron distribuidas en línea sin su consentimiento”, denunció este viernes la ministra de Tecnología, Liz Kendall, citada en el comunicado de prensa.
Una multa de hasta el 10% de su facturación global.
En febrero, el gobierno anunció que esta misma ley daría a las plataformas 48 horas para eliminar imágenes íntimas difundidas sin consentimiento. Este anuncio se produjo después de una protesta internacional en torno al asistente de inteligencia artificial Grok, integrado en la red social X de Elon Musk, capaz de generar imágenes de personas desnudas artificialmente.
El Gobierno ya había advertido que las empresas que se negaran a eliminar dichas imágenes dentro del plazo podrían enfrentarse a una multa de hasta el 10% de su facturación global, o incluso al bloqueo de sus servicios en el Reino Unido.


