Un informe de RSF destaca los desafíos para el futuro del periodismo honesto

Un informe difundido por la organización no gubernamental Reporteros Sin Fronteras (RSF) destaca la lucha contra la desinformación y el fomento de la educación mediática como medidas para garantizar un periodismo honesto y confiable durante los próximos 10 años.
El documento recientemente divulgado contribuye al debate sobre la profesión, recordada este martes en Brasil como el Día del Periodista (7).
La institución presenta Cuatro escenarios hipotéticos de dónde estará el periodismo en Brasil en una década y seis estrategias posibles. para que la sociedad pueda contar, al final de este período, con “integridad y un periodismo confiable”.
Los cuatro escenarios, construidos por el Laboratorio de Estudios sobre Organización de la Investigación e Innovación (Lab-GEOPI) de la Unicamp para RSF, se distinguen por su dominio de las plataformas digitales; por fortalecer el periodismo; debido a la alta fragmentación de la información producida y al fin del periodismo.
“El futuro probablemente será más una mezcla de elementos de diferentes escenarios que un escenario fijo”, explica Sérgio Lüdtke, coordinador de proyectos de la Asociación Brasileña de Periodismo de Investigación (Abraji) y editor jefe del Projeto Comprova. Lüdtke participó en el comité asesor del proyecto de RSF.
Las seis estrategias implican:
- hacer que el método periodístico sea ampliamente adoptado y difundido;
- enfrentar la desinformación;
- fortalecer las redes de cooperación entre organizaciones periodísticas y universidades;
- diversificar los modelos de financiación del periodismo;
- invertir en educación mediática;
- Defender la regulación del periodismo.
Desafíos
Según la entidad, Los riesgos para la comunicación virtual derivados de la falta de claridad entre conceptos como noticia, opinión, desinformación y propaganda, en un entorno político polarizado, son parte de la situación actual e influyen en toda esta construcción.
A esto se suma el hecho de que las personas alimentan sus convicciones en base a lo que creen que es la realidad, según el contenido seleccionado por el algoritmo de la red social.
“El método periodístico es un elemento central para comprender la realidad y el debate público, que está en el corazón de la calidad democrática”, resume Artur Romeu, director de la oficina de RSF para América Latina, en la presentación del informe.
Plataformas digitales
Para Samira de Castro, presidenta de la Federación Nacional de Periodistas, el futuro apunta al escenario de predominio de las plataformas digitales.
“De los vehículos grandes [de comunicação] Incluso los llamados medios alternativos independientes, todos necesitan apoyar su producción periodística a través de plataformas digitales”.
Según ella, que también formó parte del comité asesor, el periodismo es rehén de la política algorítmica de los medios digitales. “Estos [plataformas] están controlados por empresas multinacionales con total opacidad en su política algorítmica”.
Según el director de la oficina de RSF, Artur Romeu, el periodismo empieza a funcionar dentro de las reglas que cada vez más diseñan estas grandes empresas.
“[O jornalismo] se vuelve dependiente de los canales de distribución de las plataformas digitales, a medida que cada vez más personas consumen noticias e información a través de estas plataformas”.
El efecto de la “plataformatización” es la devaluación del periodismo. Esto ocurrió cuando empezó a competir “en igualdad de condiciones con la desinformación y la propaganda, y empezó a ser vista como una narrativa más”, añade Sérgio Lüdtke.
Añade que el uso de la inteligencia artificial puede agravar el vaciamiento de la profesión y sustituir a los periodistas en actividades de investigación y redacción.
Otros riesgos
Además del predominio de las plataformas digitales, se destacaron otros riesgos, como el entorno político altamente polarizado; la histórica concentración de medios en Brasil; baja alfabetización mediática y educación insuficiente entre la población.
También existen amenazas en la comunicación cotidiana, como la desregulación de la profesión periodística; precariedad y reducción de personal en las redacciones; persecución de profesionales (principalmente mujeres); censura y autocensura de reporteros y editores; reemplazar a periodistas capacitados por personas influyentes; preferencia por contenidos menos profundos en busca de una audiencia más amplia; y, como consecuencia, visiones segmentadas de la realidad.
Información confiable
El informe destaca la necesidad de una mayor acción del Estado como legislador del funcionamiento de las plataformas digitales, regulador de la actividad periodística e impulsor de la actividad periodística, incluso en ciudades donde hay desiertos informativos y no hay vehículos de comunicación en funcionamiento.
El documento destaca la necesidad de estrechar vínculos con las universidades, tanto para actualizar la formación periodística a la luz de los escenarios y estrategias planteadas como para trabajar en la educación mediática.
Sérgio Monteiro Salles Filho, profesor del Departamento de Política Científica de la Unicamp y miembro del Lab-GEOPI, que elaboró el informe para RSF, añade la posibilidad de crear “sellos” que acrediten el trabajo periodístico.
Una indicación para quienes consumen noticias “de que se están respetando los procesos de integridad y confiabilidad” y de que el material periodístico “ha sido chequeado y verificado”.
“Esta no es una agenda para periodistas y medios de comunicación, es una agenda para garantizar el derecho de cada persona, de cada brasileño, a tener acceso a información libre, plural, independiente y de confianza”.
En este sentido, el informe menciona, en la página 18, la importancia de y agencias estatales como grandes centros de curación y distribución de información confiable, que garantiza el acceso a hechos verificados e información producida por humanos.
“Sus productos tienen una alta capilaridad y, por tanto, permiten que los vehículos locales e hiperlocales reproduzcan las decisiones públicas en la actualidad diaria de las comunidades”, destaca el informe.
Reporteros sin Fronteras tiene una oficina en París y trabaja con 14 oficinas regionales en todos los continentes, además de contar con una red de corresponsales en 150 países.
Además de Brasil, se llevó a cabo un estudio similar en Francia. “Los resultados no son tan diferentes. Las posibilidades de futuro que se presentan están atravesadas por los mismos imperativos que el presente”, compara el director de la oficina de RSF para América Latina, Artur Romeu.
