La dueña de Rémi, un gato al acecho, ordenó indemnizar a su vecina

Su nombre es Rémi. Y durante dos años ha estado en los titulares legales. Este gato pelirrojo es objeto de una disputa entre su dueña, una maestra jubilada, y su vecina, una pintora. La historia se desarrolla en Agde, en Hérault. El vecino denuncia reiteradas intrusiones del felino en su terreno y daños, incluso en el interior de su casa.
El 17 de enero de 2025, la residente fue condenada a impedir que su gato entrara en la propiedad de su vecino, so pena de una multa de 30 euros por día. El martes, el tribunal judicial de Béziers finalmente redujo a 100 euros la cantidad a pagar para liquidar esta sanción “teniendo en cuenta la dificultad de ejecutar la obligación impuesta al dueño del gato”.
Las fotografías presentadas durante los debates “no permitieron identificar con certeza al gato en cuestión, debido en particular a la presencia de congéneres similares en el vecindario y a la ausencia de características distintivas precisas”, indicó el juez. “Sin embargo, algunas fotografías permitieron establecer la presencia del gato en la propiedad del vecino. »
El riesgo de perjudicar el “bienestar” del gato
El juez de ejecución de penas también recibió una nueva solicitud de multa coercitiva a la que no respondió. “El comportamiento en cuestión, inherente a la naturaleza del gato y fuera del control razonablemente esperado de su dueño, no parece impedirse sin recurrir a medidas que puedan perjudicar su bienestar”, precisa el magistrado.
Sin embargo, esto no “exime a la dueña de su obligación de impedir que el gato entre” en la vivienda del vecino, añade el juez. Al subrayar que también conserva la posibilidad de “iniciar, si fuera necesario”, una nueva “acción de indemnización de sus daños”.