Te contamos todo sobre el proyecto de Doctolib para utilizar nuestros datos de salud con IA

A partir de agosto, Doctolib pondrá en marcha un programa de investigación científica basado en los datos de salud de sus principales usuarios. Presentado como una forma de “mejorar los itinerarios asistenciales mediante la inteligencia artificial”, este proyecto ha suscitado críticas de varias asociaciones, en particular de la Liga de Derechos Humanos (LDH). Esto es lo que debe recordar para el miércoles 29 de julio.
Este programa es parte del trabajo del nuevo laboratorio de investigación de “IA clínica” de Doctolib, creado con varias instituciones científicas. Durante tres años, un estudiante de doctorado e investigadores del Inria, del Inserm, de la Universidad Paris Cité y de Doctolib estudiarán “cómo las herramientas de inteligencia artificial pueden ayudar a anticipar mejor ciertos riesgos, basándose en el historial médico” de los pacientes, para optimizar su atención.
Ayudar a los profesionales de la salud, según Doctolib
Según Nicolas Barascud, jefe de la unidad de investigación Doctolib, este trabajo tiene como objetivo desarrollar herramientas destinadas a los profesionales de la salud. En particular, podrían permitir anticipar “la evolución de una enfermedad ya diagnosticada”, recomendar un examen o una derivación a un especialista, pero también alertar sobre “una situación de emergencia”, identificar un mayor riesgo de enfermedad como la diabetes o ayudar a los cuidadores que se enfrentan a enfermedades raras.
Para realizar esta investigación, la empresa podrá utilizar “datos demográficos y de salud” que considere necesarios, incluidos los proporcionados por pacientes o profesionales sanitarios en el software Doctolib. Puede tratarse de antecedentes médicos, tratamientos, diagnósticos, prescripciones o incluso exámenes y análisis. Doctolib especifica que estos datos serán “seudónimos”, disociados de la identidad de los pacientes y conservados durante un máximo de cinco años.
“Datos sensibles” según la LDH
La LDH considera, sin embargo, que esta información sigue siendo “datos sensibles” y considera que la seudonimización no garantiza una protección total contra una posible reidentificación. La asociación señala también que Doctolib aloja datos en Amazon, una empresa estadounidense sujeta a la legislación estadounidense, y critica que el consentimiento se conceda por defecto, considerando que la investigación es de “interés público”.
Nuestro archivo en Doctolib
Los usuarios, informados por correo electrónico a principios de julio, pueden oponerse a este uso a través de un formulario online o solicitar la supresión de sus datos a Doctolib. Esta oposición debe producirse antes del lanzamiento de la “fase de formación técnica” del modelo, prevista para septiembre. Por su parte, Doctolib afirma respetar el marco establecido por la CNIL y asegura que los datos, “cifrados”, sólo serán accesibles a los investigadores en un entorno “cerrado” y “seguro”, alojado “en Europa, con socios de confianza”.



