En el fondo del Adour, los buceadores estadounidenses a punto de resolver dos casos sin resolver

En el fondo del Adour, en el País Vasco, buzos estadounidenses encontraron, con pocas horas de diferencia, los coches de un hombre y una mujer buscados desde hacía varios años. El hallazgo de los vehículos estuvo acompañado del de restos humanos, supo el miércoles la AFP gracias a la gendarmería y a las familias.
El vehículo de David Stévenin, un treintañero que desapareció una noche de enero de 2018 tras salir de casa de un amigo, fue descubierto el martes en las aguas del río, revela el diario suroeste. Al volante de su coche, el hombre había tomado una carretera que bordea este último en Urt, cerca de Bayona. Aunque en el pasado se habían llevado a cabo búsquedas infructuosas, según la gendarmería el vehículo fue encontrado a unos 2,50 metros de la orilla.
Un equipo especializado en casos sin resolver
El mérito es del grupo Adventure With Purpose, un equipo de investigadores submarinos estadounidenses especializados en casos sin resolver y creadores de un canal de YouTube con 3,6 millones de suscriptores, que se acercaron a la familia Stévenin. “Recibimos un mensaje que nos pareció curioso, no nos entendíamos bien y pensamos que se trataba de una estafa”, relata Laura Stévenin, hermana del fallecido, informada el martes del hallazgo de un cadáver en el habitáculo.
Pero el equipo, utilizando sonares acústicos de alto rendimiento, detectó el coche de su hermano, identificado por su matrícula y extraído del agua por la gendarmería. La investigación fue cerrada por los tribunales en 2021 pero la familia del desaparecido nunca había dejado de buscar explicaciones. La fiscalía de Bayona ha reabierto una investigación de “búsqueda de las causas de la muerte”, confiada a la brigada de investigación de la gendarmería de Bayona. Precisa que el cuerpo aún no ha “sido identificado formalmente”.
Un segundo cuerpo descubierto
Al día siguiente, según la gendarmería, los buzos estadounidenses también descubrieron en el Adour el coche de Joëlle Pouy, una mujer de 68 años desaparecida a mediados de noviembre de 2017 tras acudir a primera hora de la mañana a un laboratorio de análisis médicos en Saint-Pierre-d’Irube.
También se encontró un cadáver en el coche, según la emisora de radio Ici Pays Basque, que informa que “fue al enterarse del descubrimiento del coche de David Stévenin que el marido de esta mujer se puso en contacto con los americanos”.

