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Proyecto de música y apreciación de los manglares sensibiliza a estudiantes de Río

Estudiantes de escuelas de la Zona Oeste de Río de Janeiro aprenden, en la práctica, la importancia de conservar el medio ambiente, al mismo tiempo que reciben formación musical del Proyecto Flautistas da Marambaia. Desde febrero de este año se realizan clases en el Sítio Roberto Burle Marx, Patrimonio de la Humanidad reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Además de las lecciones de música, los estudiantes recibirán información sobre la biodiversidad y los ecosistemas marinos y costeros de la región durante una visita guiada, el lunes (13), en dos horarios; por la mañana de 9 a 11 horas y por la tarde de 13 a 16 horas.

La acción, junto con el Laboratorio de Geografía Marina y Gestión Costera Integrada de la Universidad Federal de Río de Janeiro (GeoMarinha/UFRJ), propone combinar el ambiente con el ejercicio artístico de los estudiantes a través de la música, la danza y el canto. Las visitas se realizarán una vez al semestre, siempre en horario de mañana y tarde.

La intención es acercar a niños y jóvenes a Barra de Guaratiba y barrios cercanos a los ecosistemas de la región, especialmente los manglares.además de estimular reflexiones sobre la relevancia de la biodiversidad y la cultura.

El Proyecto Flautistas da Marambaia fue creado en 2002 por la profesora Claudia Ernest Dias, en la Escuela Municipal Profesor Vieira Fazenda, en Barra de Guaratiba, que, como ella misma dice, está ubicada entre el mar y el manglar.

“Es una escuela ubicada al borde del mar, enclavada en el bosque de manglar. Es una escuela muy inspiradora, con una vista increíble y un ambiente muy diferente”, dijo en entrevista con .

El inicio surgió del interés de los estudiantes de Guaratiba por aprender a tocar el instrumento, cuando Claudia Ernest Dias, que trabajaba en educación musical en la escuela de música ProArte, en Laranjeiras, al sur de Río, llevó a algunos estudiantes de allí a tocar en la Fazenda Profesora Vieira.

“De esta manera se creó un núcleo musical relacionado con el medio ambiente, es decir, canciones playeras de compositores que hacen referencia al mar como Dorival Caymmi, Tom Jobim y Gilberto Gil”, reveló, agregando que también se enseñaron canciones con referencia al manglar para que pudieran cantar y bailar.

Proyecto Flautistas da Marambaia. Foto: Andrea Nestrea/ Divulgación

Pero las acciones no fueron sólo musicales. La escuela llevó a los niños a los manglares o a la orilla del mar para que reconocieran su territorio y, de esta manera, se sintieran valorados al ser conscientes del retorno económico que genera la actividad de recolección de cangrejos. También era una forma de afrontar los prejuicios.

“No siempre se asocia el manglar a algo bueno, porque hay una asociación errónea de que es sucio y tiene un olor fuerte. Todo lo contrario, es un bioma espectacular y muy importante en la cadena ecológica. El proyecto circula en ese entorno. En esta realidad”, observó, agregando que también tienen lecciones que transmitir.

La profesora, geógrafa y coordinadora del Laboratorio de Geografía Marina de la UFRJ, Flavia Lins de Barros, reforzó la existencia de prejuicios contra el manglar desde el punto de vista social, mientras que desde el punto de vista ecológico es un ecosistema muy valorado positivamente porque capta carbono, protege contra la erosión costera y es vivero de vida marina.

“El 70% de la vida marina va allí para desovar, protegerse y alimentarse. Tiene un valor ecológico que no se corresponde con su valor social. Generalmente se la considera sucia, periférica y socialmente vulnerable”, concluyó.

Orgullo del manglar

Flávia también identificó una diferencia en el comportamiento de los estudiantes a lo largo del tiempo. Al principio, cuando se les preguntó quién conocía los manglares, no levantaron la mano.

“Hubo un cambio, se sintieron confiados y dijeron que saben y ‘yo soy el principal porque sé mejor’. [por morar perto]”, dijo el geólogo, agregando que durante la visita los estudiantes recibirán información para identificar cada tipo de especie de manglar.

Claudia Ernest Dias destacó que el proyecto es también una alternativa a la falta de acceso cultural en la región de Barra de Guaratiba, ocupando el espacio ofreciendo una relación con la música popular brasileña además de valorar el medio ambiente.

“Es un momento de posibilidades y de expresión muy intensa. Es una experiencia muy fuerte y escuchar a los niños que vivimos aquí y a nosotros también posibilitando su contacto con el mar y el manglar. Esto tiene un valor muy importante”, puntualizó.

Proyecto Flautistas da Marambaia. Foto: Andrea Nestrea/ Divulgación

El creador y director artístico de Flautistas da Marambaia se siente alentado por el alcance alcanzado al trasladarse al Sítio Roberto Burle Marx, en colaboración con el Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional (Iphan). Si bien es un espacio con otro tipo de vegetación, el vínculo con el manglar continúa durante las visitas al ecosistema, que forman parte de la rutina del proyecto.

Con la ampliación del proyecto, también participarán de las actividades estudiantes de las escuelas municipales Euclides Roxo, Ana Neri, Leôncio Correa, Nestor Victor, Rivadávia Manoel Pinto y Miguel Calmon, CIEP Roberto Burle Marx, Centro Educacional Tía Sheila y Escola Vira Virou.

Hasta el momento, Flautistas da Marambaia ha atendido a más de 1.200 niños y jóvenes de la región y, actualmente, alrededor de 50 estudiantes toman clases de canto, flauta dulce y flauta travesera, expresión corporal y interpretación.

Flavia Lins de Barros dijo que el trabajo conjunto del Laboratorio Universitario con el proyecto se realiza desde hace ocho años, pero ahora, con la migración al Sitio y la ampliación del número de escuelas, será posible realizar más acciones. Durante la visita guiada está previsto desplazarse con personal de la Reserva Biológica de Guaratiba a una zona de manglares de la región.

Proyecto Flautistas da Marambaia. Foto: Andrea Nestrea/ Divulgación

“Los vamos a llevar con el objetivo de familiarizarlos y también escuchar de ellos su experiencia en este ecosistema. Algunas de sus casas están prácticamente dentro del bosque de manglar y ven cangrejos pasar por su patio trasero”, afirmó, agregando que, en el grupo, también hay niños que viven más lejos y sus padres tienen otra profesión.

Con el tiempo, Flautistas da Marambaia recibió el Premio Luz en las Escuelas, en 2020, y el premio Exposición Multilingüe de la Secretaría Municipal de Educación de Río de Janeiro. También fue seleccionado por la UNESCO como Proyecto Década Consejo de las Naciones Unidas sobre Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible.

Actualmente, el proyecto es gestionado por el Instituto Timbre y cuenta con el patrocinio del grupo de servicios GPS, a través de la Ley de Incentivo a la Cultura Municipal (Ley ISS) y de la empresa de gasoductos TAG a través de la Ley Rouanet.

Jorge Santoro

Jorge Santoro lidera el equipo editorial con formación en comunicación obtenida en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Se caracteriza por un criterio propio, atención al detalle y una mirada crítica que aporta profundidad y coherencia a cada contenido publicado.

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