Gobierno registra déficit primario de R$ 53,3 mil millones en mayo

Las cuentas del Gobierno Central registraron un déficit primario de R$ 53,3 mil millones en mayo de 2026, informó este lunes (29) el Tesoro Nacional. El resultado considera las cuentas del Tesoro Nacional, la Seguridad Social y el Banco Central y representa el peor desempeño del mes desde 2024, en valores ajustados por inflación.
El déficit primario se produce cuando los gastos del gobierno superan los ingresos, sin considerar el gasto en intereses de la deuda pública.
En mayo de 2025, el resultado negativo fue de R$ 40,2 mil millones. El empeoramiento se produjo porque el gasto aumentó a un ritmo más rápido que los ingresos.
Números principales:
• Déficit en mayo: R$ 53,3 mil millones
• Ingresos netos en mayo: R$ 198 mil millones
• Gastos en mayo: R$ 251,2 mil millones
• Aumento de gastos (respecto a mayo de 2025): 9,4% por encima de la inflación
• Aumento de ingresos (respecto a mayo de 2025): 5,5% por encima de la inflación
• Déficit en 12 meses: R$ 142,3 mil millones (1,06% del PIB)
Presión de gasto
El aumento de los gastos fue el principal factor del resultado negativo. Según el Tesoro, el gasto creció más rápido que los ingresos, presionado principalmente por los gastos discrecionales (no obligatorios), que incluyen financiamiento para el sector público e inversiones.
Entre los aspectos más destacados de mayo se encuentran:
• Gastos discrecionales: aumento real de R$ 16,7 mil millones;
• Inversiones: aumento real del 73,9%;
• Costos administrativos: crecimiento del 19,7%;
• Prestaciones de seguridad social: aumento de R$ 4,9 mil millones.
La colección mejora
A pesar del déficit, los ingresos federales tuvieron un desempeño positivo en mayo. Los ingresos por impuestos y contribuciones totalizaron R$ 266,8 mil millones, el mayor resultado del mes de mayo desde 2000, según datos del Servicio Federal de Ingresos.
Entre los ingresos que experimentaron crecimiento se encuentran:
• Contribución Social sobre el Beneficio Neto (CSLL): aumento del 36,7%;
• Impuesto sobre Operaciones Financieras (IOF): aumento del 30,4%;
• Regalías y participaciones petroleras: aumento del 84,5%.
Por otro lado, hubo una caída en los dividendos recibidos de las empresas estatales. En mayo, el gobierno recaudó R$ 2,3 mil millones bajo este rubro, frente a R$ 9,6 mil millones en el mismo mes de 2025.
Precatorios y enmiendas
El pago de órdenes judiciales –deudas públicas con sentencia judicial firme– también influyó en el resultado. El año pasado estas deudas se liquidaron en mayo, mientras que en 2025 el pago se produjo en junio.
Según Hacienda, este cambio afectó especialmente a tres grupos de gastos:
• Prestaciones de seguridad social: aumento de R$ 42,7 mil millones;
• Cargas de personal y sociales: aumento de R$ 19,2 mil millones;
• Sentencias judiciales sobre costos e inversiones: crecimiento de R$ 35,4 mil millones.
También se aceleraron las enmiendas parlamentarias. El Presupuesto 2026 prevé modificaciones por 49,9 mil millones de reales, de los cuales 37,8 mil millones de reales son obligatorios.
parte del año
De enero a mayo, el gobierno central registró un déficit de R$ 44,4 mil millones. En el mismo período de 2025, hubo un superávit de R$ 32,9 mil millones.
Al descontar la inflación, este es el mayor déficit de los primeros cinco meses del año desde 2020, inicio de la pandemia de covid-19.
Los ingresos netos acumulados alcanzaron R$ 1,059 billones, mientras que los gastos alcanzaron R$ 1,104 billones.
Meta fiscal
Para 2026, el objetivo oficial prevé un superávit primario de alrededor de R$ 34,3 mil millones, pero hay un margen de tolerancia que permite un resultado de hasta cero.
Con excepciones previstas por la ley para ciertos gastos, como las órdenes judiciales, la estimación actual del gobierno es terminar el año con un déficit de aproximadamente R$ 60,3 mil millones.
Escenario anual
El secretario del Tesoro Nacional, Daniel Leal, afirmó que el resultado está dentro de las expectativas del gobierno y no compromete la previsión fiscal para el año.
Según Hacienda, la diferencia entre ingresos y gastos sigue siendo el principal desafío para equilibrar las cuentas públicas en 2026.

