“Empecé en la estación, tal vez acabe en el Estadio de Francia”… Aziz Hammedi, el pianista autodidacta de Grenoble

Frente a la estación de Grenoble, Aziz Hammedi sonríe y dice: “Te mostraré mi piano”. Este joven de Echirolles, de 19 años, “a cinco minutos en tren”, viene aquí casi todos los días desde hace un año para entrenar. Su piano es el que se encuentra en el vestíbulo de la estación, de libre acceso. “Ahí empezó todo”, resume. Encuentra el retrato de este artista en el vídeo que encabeza este artículo.
Todo empezó a partir de una inexplicable atracción por el instrumento. “En mi familia no escuchamos mucho esta música”, admite. Cuando era niño, aprendió a tocar juegos de piano que descargaba en el teléfono de su madre y luego en su teléfono inteligente. El verano pasado, dio el paso y decidió comprar un “teclado pequeño” con el dinero de su Pase Cultural. “El primer piano real que toqué fue el de la estación de Grenoble”, continúa. Fue una sensación increíble. Siempre había soñado con tocar un piano de cola. »
De la estación como sala de conciertos… a France Inter
Completamente autodidacta, afirma no haber recibido ni una sola lección de piano en su vida. ¿Su método de aprendizaje? “Pulsé una tecla para ver qué sonido hacía, luego otra, etc, etc”, asegura. Muy rápidamente se sabía las teclas de memoria y empezó a reproducir la música deInterestelarde Amy Winehouse, descubrió entonces a Sofiane Pamart, la “pianista del rap francés”. “Si ha llegado me hace decir que yo también puedo hacerlo”, afirma lleno de confianza y ambición. Su rutina se asentó entonces de forma natural. “Salí de clases, vine directamente a la estación”, explica y agrega que hacía entre cinco y siete horas de práctica diaria.
Desde entonces, cursó el bachillerato y se dedicó por completo a la música. Una apuesta que acepta plenamente. Y tenía razón. En enero, El Delfinado Libre lo ve y le dedica un artículo. Y todo se juntó: Télé Grenoble, France 3, TF1… Y France Inter. “Hubo un antes y un después de mi etapa” en la radio parisina, asegura.
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“Cuando recibí la solicitud pensé que era una broma”, recuerda. Una vez confirmada la invitación, viajó a París por primera vez en su vida. “Fui allí con mi amigo, pusimos todos nuestros ahorros en ir allí. Fue como una película”, exclama sonriendo, con las estrellas todavía en los ojos. El pasado mes de febrero, ante el micrófono de Daphné Bürki, pudo revelar su talento pero también hablar de su carrera que apenas comienza.
Cabeza llena de sueños
A pesar de su creciente notoriedad, el joven prodigio sigue tocando en la estación de Grenoble siempre que puede. “Ver a la gente mirándome, transmitirles emoción y acompañar a los viajeros a través de mi música, eso es lo que me motiva”, afirma. ¿Cómo explica su éxito? “Creo que la gente se ve a sí misma en mis melodías y se conmueve con mi viaje”, dice. Más allá de su talento, Aziz Hammedi también destaca por su estilo de vestir. Vestido con chándal y zapatillas de deporte, “rompe los códigos”, admite.
“Al principio me dije que tenía que vestirme más noble, para adaptarme al piano. Pero me dijeron que no debía cambiar”, sonríe. También es consciente de que “siendo él mismo” puede a su vez “inspirar”. “Creo que puede cambiar la forma en que vemos el piano, de donde vengo, en los suburbios. Soñaba con ser pianista, pero para mí era imposible sin representación”, confiesa. Por eso hoy también quiere servir de ejemplo. “No importa de dónde vengas, de la periferia o de otro lugar, puedes triunfar. Eso es lo que intento mostrar. Los jóvenes me han dicho que gracias a mí han aprendido a tocar el piano, y eso es un placer. »
Aziz Hammedi lanzó su primer EP Melancolíadisponible en todas las plataformas de escucha. ¿El siguiente paso? Un álbum con “grandes nombres”, una gira, “salas llenas en todo el mundo”, imagina. Y para concluir: “Cada uno tiene su historia. Empecé en la estación de Grenoble, tal vez termine en el Estadio de Francia”.


