¿Cuáles son esos pocos metros entre el metro y la estación de Lyon en los que te multan por tu perro?

Tenga cuidado si camina con su perro, podría recibir una multa incluso si cree que ha hecho todos los arreglos. Esto es lo que le pasó a Edwige, más conocida en las redes sociales con el sobrenombre de Wicul. Esta enfermera psiquiátrica y terapeuta de pareja contó en Instagram su decepción al llegar el domingo a la Gare de Lyon (distrito 12 de París).
Cuando sale de la línea 14 con su acompañante, su bebé y su perro para llegar a la estación de Austerlitz en medio de un calor sofocante, el pequeño grupo es detenido por dos controladores en la zona de intercambio subterráneo de la estación. La clave: una verbalización. El motivo: “Sin billete de animal”.
“Zona controlada por la SNCF”
La viajera nos asegura: tiene billetes de metro y billetes de tren, especialmente para su perro. Te recordamos que transportar un perro en el metro es gratis. Sin embargo, los controladores le imponen una multa de 35 euros.
El motivo es haber atravesado la “zona controlada por la SNCF”, informa Edwige en su artículo. Esta zona, de unos diez metros, se encuentra entre la salida del metro y la entrada de la estación y requeriría, según los controladores, la posesión de un título de transporte para el animal en la red Transilien. “Completamente absurdo”, comenta el internauta mientras filma la zona.
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“Nos trataron como si intentáramos defraudar, delante de todos, cuando éramos sólo dos padres jóvenes con un bebé, maletas y un perro, en un calor agobiante. […] Sinceramente, me pareció deshumanizante”, afirma indignada. Peor aún, “los controladores nos explican que imponen decenas de multas como ésta en esta zona”, añade, “para que sepan que los viajeros no conocen esta norma. »
Un área compartida con reglas vagas y desconocidas
Unido por 20 minutosLa SNCF explica que existen normas diferentes para los animales entre Transilien, SNCF Voyageurs y RATP, lo que puede generar “malentendidos” y también “numerosos intentos de fraude”.
La zona de cambio donde se impuso la multa es “una zona compartida entre varios transportistas donde no se recomienda controlar los billetes de animales porque es difícil evaluar de qué líneas proceden los viajeros”, añade la SNCF. Precisa que “el equipo de controladores (recién formado a principios de junio de 2026) que llevó a cabo esta verbalización fue interrogado y se llevó a cabo una investigación”. Según la empresa de transporte, las audiencias “argumentan la buena fe de nuestros agentes que desconocían el punto anterior”.
La SNCF asegura que lamenta esta situación y se pondrá en contacto con la viajera en cuanto “tenga conocimiento de sus vídeos”.
Evitar que otras personas sean “verbalizadas abusivamente”
Unas horas más tarde, Edwige anunció en su publicación que había sido contactada por el Director Nacional de Comunicación de Crisis de la SNCF, quien alegó una “mala interpretación de la norma” y confirmó que se le reembolsará la multa.
Una respuesta que no satisface del todo a la Instagrammer, que dice haber recibido cientos de testimonios desde su publicación inicial: “He leído historias de mujeres embarazadas, de padres jóvenes, de estudiantes, de personas precarias… Muchos dicen haber pagado multas después de encontrarse con una norma o una jerga que no entendían, convencidos de que tenían la culpa. »
Edwige concluye esperando que su caso “sirve para evitar que otras personas, aunque estén en regla, se preocupen o sean multadas indebidamente”.


